El niño que posicionó un negocio gracias a su perro

Solamente tenía 10 almanaques cuando presentó su negocio en el famoso programa de televisión para emprendedores de los EEUU: Shark Tank. Lo cierto es que Ryan Kelly siempre ha amado y cultivado los negocios. Desde los 8 años ha tenido puestos de limonada, vendía dulces durante Halloween en el autobús escolar, e incluso alguna vez alquiló sus zapatillas a su hermano. Sin duda, un niño precoz para lograr tener éxito en los negocios.

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Solamente tenía 10 almanaques cuando presentó su negocio en el famoso programa de televisión para emprendedores de los EEUU: Shark Tank.

Lo cierto es que Ryan Kelly siempre ha amado y cultivado los negocios. Desde los 8 años ha tenido puestos de limonada, vendía dulces durante Halloween en el autobús escolar, e incluso alguna vez alquiló sus zapatillas a su hermano. Sin duda, un niño precoz para lograr tener éxito en los negocios.

Sin embargo, fue su perro Barkley su inspiración para iniciar el negocio de Ry’s Ruffery, que eventualmente lo llevó a la fama en Shark Tank.

En el 2012, Ryan y su familia adoptaron del refugio de animales a Barkley, un Beagle de tan sólo 2 meses de edad. Y fue entonces que para entretener a su mascota le compraron los clásicos “premios para perro”, pero al llegar a casa y luego de ser abiertos, el olor fue tan fuerte que prácticamente huyeron del lugar, incluído el propio Barkley.

Ryan y su éxito en los negocios

Fue entonces que Ryan tuvo la idea que crear algo para su perro, que necesitaba una mejor “galleta”. Así que luego de consultar a varios veterinarios, experimentó con sabores más apetecibles para los canes, y se puso a prepararlos en la cocina de su casa.

Para ello utilizó los ingredientes más saludables que pudo conseguir creando su primer lote de “premios” hechos en casa. En aquella oportunidad, Barkley los devoró.

Y para las ventas, Ryan usó la bicicleta para ir por todo el vecindario, ofreciendo sus galletas para perros a los vecinos, que fue todo un éxito. Fue así como nació la marca Ry’s Ruffery, un total éxito en los negocios.

Camino a la fama

Cuando se supo de estas galletas caseras creadas por el Ryan, un vecino llamó a Shark Tank luego de enterarse que el programa buscaba a jóvenes emprendedores. Así que un productor llamó a su madre para que el niño pudiera presentar su negocio en televisión nacional.

A pesar de ser uno de los emprendedores más jóvenes del programa, Ryan logró convencer a Barbara Corcoran, una de las inversionistas del show, quien le otorgó US$25,000 dólares a cambio de un 25% de su negocio.

Lo cierto es que desde que Ryan participó en Shark Tank, su negocio creció como una bola de nieve y cuyas ganancias iniciales de $800 dólares, aumentaron considerablemente.  Hasta el pequeño Ryan ofrece consejos a aquellas personas interesadas en iniciar un negocio. “No dejes que nadie te diga lo que no puedes hacer”.

Ahora la madre de Ryan es la administradora de Ry’s Ruffery, y a su hermano mayor, su mejor empleado.

Vía: Inc
Foto: upsocl

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