Conoce a la multimillonaria más joven de los EEUU que no acabó la universidad

La multimillonaria más joven de Estados Unidos, quien llegó a serlo por sus propios esfuerzos y méritos, tiene hoy 31 años y sin haber culminado sus estudios universitarios.

Pero la compañía que fundó tiene el enorme potencial de transformar el cuidado de la salud para millones de estadounidenses.

Se trata de Elizabeth Holmes quien se acaba de coronar como el primer gran ícono de la biotecnología en Silicon Valley a cargo de su empresa Theranos.

Aún soltera, Holmes no solo es la mujer más joven en entrar en la lista Forbes de las 400 personas más ricas de Estados Unidos…

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La multimillonaria más joven de Estados Unidos, quien llegó a serlo por sus propios esfuerzos y méritos, tiene hoy 31 años y sin haber culminado sus estudios universitarios. Pero la compañía que fundó tiene el enorme potencial de transformar el cuidado de la salud para millones de estadounidenses.

Se trata de Elizabeth Holmes quien se acaba de coronar como el primer gran ícono de la biotecnología en Silicon Valley a cargo de su empresa Theranos.

Aún soltera, Holmes no solo es la mujer más joven en entrar en la lista Forbes de las 400 personas más ricas de Estados Unidos (se halla en el puesto 110 con US$ 4.500 millones), sino que es la primera mujer en ingresar por sus propios méritos al ranking de personas con fortunas superiores a mil millones de dólares.

Dejó la universidad para ser multimillonaria

La joven empresaria cumple parte del modelo de los nuevos ricos de Silicon Valley, que es la meca de consejos para los nuevos emprendedores. Es decir, hecha a sí misma, sin estudios universitarios.

A los 19 años, Elizabeth Holmes abandonó las aulas de la Universidad de Stanford para crear Theranos. Pero su dinero no apareció de un momento a otro por arte de magia. Han pasado 11 años desde que utilizó sus 3.000 dólares que ahorró para el experimento de clase con el que logró convencer a su profesor, Channing Robertson, para seguir explorando lo que entonces solo era intuición y, a la larga, su visión de emprendedora.

Y luego de más de 200 llamadas logró el interés de su primer inversionista: Draper Fisher Jurvetson, la firma especializada en capital riesgo se salió de su zona de confort para seguir la idea de la joven Elizabeth.

Elizabeth

Tras impulsar éxitos como Skype o Hotmail, ambas en manos de Microsoft, dió fondos a Holmes para que sus laboratorios pasasen de tenerla como única empleada, a contar con 500 trabajadores.

Salud a bajos costos

La ambición y visión de esta treintañera fue la de lograr que el análisis de sangre sea algo habitual y cotidiano, de modo que el control de enfermedades sea mucho más simple.

Se trata de un kit de prueba, muy parecido al de los diabéticos, que actualmente se vende en farmacias de la cadena Walgreens de los EEUU.

Lo que más llama la atención de Theranos es la capacidad de proporcionar los resultados de las pruebas de sangre de una manera efectiva, rápida y barata. Actualmente, el 80% de las curas médicas se basan en los análisis de sangre, por lo que la propia Theranos sostiene que podría ahorrar cientos de millones de dólares a los gobiernos, dinero que pagan a los seguros médicos privados.

A día de hoy, 18 de cada 66 pacientes en Estados Unidos pertenecen a Theranos y el laboratorio ya tiene un contrato con una red de farmacias estadounidenses, donde pretende instalar terminales de análisis de sangre. Actualmente, Theranos trabaja para posicionarse internacionalmente.

Lo cierto es que los sistemas de salud están comenzando a abrir los ojos a las implicaciones que tiene la medicina personalizada.

Y el diagnóstico de Theranos con sus pruebas de sangre, se halla en el centro de los grandes cambios en la forma en que concebimos la salud a bajos costos.

Vía: elpais/actualidad.rt
Foto: bbc

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