¿Por qué es importante nuestro niño interno?

A medida que crecemos, vamos dejando de lado muchas conductas, sueños y opiniones que tuvimos cuando éramos más pequeños. Sin embargo, ¿qué tan bueno es desarraigarse de todo esto? ¡Acá te lo diremos al contarte la importancia de nuestro niño interno!

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A medida que vamos creciendo, pasamos por un proceso psicológico conocido como maduración. Durante este, comenzamos a adquirir más conocimientos, pero con frecuencia dejamos de lado otras características importantes para nuestra tranquilidad mental.

Muchas de ellas se encuentran directamente relacionadas con lo que llamamos niño interno. Acá te contaremos por qué mantenerlo es importante.

¿Qué es el niño interno?

Se dice popularmente que dentro de cada adulto hay un niño pequeño que desea salir. Por lo general, las personas más equilibradas emocionalmente son aquellas que han logrado equilibrarse con este.

Después de todo, el niño interno frecuentemente carga con todas las experiencias infantiles que nos marcaron. Por ello, es importante trabajarlo y conocerlo para intentar sanar heridas que hayan quedado abiertas.

Una vez esto esté hecho, el niño interno puede continuar viviendo como una parte de nosotros. Por lo general, es capaz de expresar de forma más pura nuestras emociones y anhelos, por lo que es importante escucharlo.

¿Por qué es importante el niño interno?

Con lo que hemos dicho anteriormente, es posible entender un poco mejor qué es este y por qué es relevante. Básicamente, se trata de esa parte de nuestro ser que conserva la mayor parte de nuestra energía y vitalidad.

Por ello, hacer que ella sea una parte activa de nuestro día a día puede tener efectos positivos en nuestra estabilidad emocional. A continuación, te contaremos sobre algunas características relacionadas con esta parte de nuestro ser.

Es una fuente de ilusión

En la figura del niño interno se encuentran reflejados todos nuestros deseos infantiles. Asimismo, de allí es de donde proviene la inocencia que nos permite ser espontáneos.

Posee la capacidad de asombro

Son los ojos del niño en nuestro interior los que son capaces de verdaderamente apreciar los eventos del día a día. Gracias a él, es posible verle el valor a la vida por sí misma, sin tener que pensar en cánones de la sociedad.

Es el guardián de la inocencia

La posibilidad de confiar en los que te rodean y en ti mismo es una de las mejores cualidades que te ofrece el niño interno.

Asimismo, su corta vivencia también permite que perdones y olvides con rapidez. A la larga, ambas son conductas saludables tanto para ti como para los que te rodean.

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