Cómo un fármaco creado hace 50 años ahora salva vidas de miles de mujeres en todo el planeta

En 1962, Utako Okamoto creó un potente fármaco con el que estaba convencida de que podría evitar la muerte por hemorragia de muchas mujeres que daban a luz.

Hoy, el mundo de la medicina le da la razón.

La mayoría de las muertes de mares que dan a luz se deben a hemorragias, infecciones, abortos peligrosos o a complicaciones de enfermedades preexistentes que empeoran durante el embarazo.

En todos estos casos, la falta de cuidados o de acceso a los mismos, su elevado costo o su escasa calidad, son elementos determinantes por lo que no hay razón para que las…

Ver artículo completo

En 1962, Utako Okamoto creó un potente fármaco con el que estaba convencida de que podría evitar la muerte por hemorragia de muchas mujeres que daban a luz. Hoy, el mundo de la medicina le da la razón.

La mayoría de las muertes de mares que dan a luz se deben a hemorragias, infecciones, abortos peligrosos o a complicaciones de enfermedades preexistentes que empeoran durante el embarazo.

En todos estos casos, la falta de cuidados o de acceso a los mismos, su elevado costo o su escasa calidad, son elementos determinantes por lo que no hay razón para que las mujeres tengan que morir en el parto.

Precisamente, en 1962, la doctora Utako Okamoto, oriunda de Tokio, creó con su esposo un potente fármaco llamado ácido tranexámico, con el que estaba convencida de que podría evitar la muerte por hemorragia de muchas mujeres que daban a luz. Ese fue el principal motivo por el que desarrolló la medicina.

Pero en el Japón de postguerra, en el que no abundaban las científicas, Okamoto no logró convencer a los doctores locales de que hicieran un ensayo clínico con las mujeres que sufrían hemorragias postparto.

Así que el fármaco acabó en manos de una empresa farmacéutica que lo promocionó para tratar la reglas de sangrado abundante. Y así fue como el ácido tranexámico quedó en el olvido durante décadas.

Y tuvieron que transcurrir más de medio siglo después, para saber que la hemorragia postparto es la principal causa de muerte materna en el mundo.Se calcula que cada año 100.000 mujeres mueren desangradas poco después del parto, 1 cada 6 minutos.

Lo anecdótico es que un amplio estudio de la Escuela de Londres de Medicina Tropical e Higiene acaba de darle la razón a Okamoto.

Eficaz, seguro y encima barato

Y esto porque sus estudios revelaron que el ácido tranexámico puede reducir en un tercio el riesgo que una mujer muera desangrada, pues desempeña la función opuesta a un anticoagulante. Se administra como una inyección y debe ser utilizada en un período de tres horas después del parto.

Tras una investigación en la que participaron 20.000 mujeres de 21 países, los investigadores confirmaron que el fármaco es, en efecto seguro y eficiente, porque detiene rápidamente las hemorragias al ayudar a mantener intactos los coágulos que se forman naturalmente en la sangre. Por si eso fuera poco, es muy barato, entre otros motivos porque es fácil de producir y porque ya no tiene patente.

De hecho, el ácido tranexámico ya está ampliamente disponible en muchos países, en cientos de productos genéricos que están dirigidos principalmente a las mujeres que tienen períodos de sangrado muy abundante. En Reino Unido, por ejemplo, donde puede adquirirse sin receta médica, cuesta menos de US$4 y en Pakistán un cuarto de esa cantidad.

Utako Okamoto, “una inspiración”

Precisamente, a comienzos del 2016, un equipo británico de investigadores entrevistó a la creadora del ácido tranexámico al inicio de su estudio. Para entonces su marido, Shosuke, ya había muerto.

Okamoto contó que en medio de la pobreza del Japón de postguerra, junto a su marido decidieron empezar a hacer experimentos con sangre porque podían donar sus propias muestras para el estudio.

Queríamos trabajar en algo internacional, queríamos descubrir un nuevo fármaco para mostrarle a la humanidad nuestra gratitud. Pensamos que esto sería útil”, dijo la científica en un testimonio que es toda una fuente de inspiración. Okamoto murió en abril del año pasado, a los 98 años, sin haber cumplido aún con su sueño de salvar vidas a una escala masiva.

Vía: BBC

Lee también: CURSOS GRATUITOS DE DESARROLLO PERSONAL

Articulos Relacionados