La fábula del sapo, una hermosa fábula que te hará reflexionar

Iniciamos esta semana con una hermosa historia: La fábula del sapo. Aquí se nos enseña que lo importante no proviene del exterior sino de nosotros mismos.

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Iniciamos esta semana con una hermosa historia: La fábula del sapo. Aquí se nos enseña que lo importante no proviene del exterior sino de nosotros mismos. Cuando creamos en nuestras cualidades y en nuestro potencial, los comentarios negativos no nos afectarán. Muchos no lo saben o no quieren aceptarlo, pero poseer una personalidad lo suficientemente fuerte para no dejarse derribar no es algo sencillo de conseguir. Es más no se consigue, se construye. Recuerda: cada día estamos construyendo o autoafirmando nuestra personalidad. Cada día.

Se realizó una competencia de Sapos. El objetivo era llegar a lo alto de una Montaña.

La expectativa fue tal, que se junto una gran multitud en las gradas.

A las pocas horas de iniciada la competencia, los avances eran muy pobres, entonces la multitud creyó que nadie lograría alcanzar la cima, se comenzó a escuchar:

“¡Qué pena! Esos sapos no lo van a conseguir … ¡no lo van a conseguir…!”

Había uno que seguía con el mismo empeño del principio y continuaba subiendo en busca de la cima.

La multitud continuaba gritando :
“¡Qué pena ! Tampoco ese sapo lo va a conseguir … ¡no lo va a conseguir…!”

Muchos sapitos volteaban a ver las gradas, luego al objetivo y se daban por vencidos, pero había un sapito que seguía y seguía tranquilo con igual fuerza.

Pasaron horas de competencia, casi todos desistieron, pero ese sapito, siguió y pudo llegar a la cima con todo su esfuerzo.

Todos los que se habían dado por vencidos quisieron saber la clave de su éxito. Al acercarse a felicitarlo y preguntarle cómo había conseguido llegar a la cima. Descubrieron que era sordo.

Reflexión

¿Cómo queremos llevar nuestra vida? ¿Satisfaciendo a los demás o satisfaciéndonos a nosotros? Nadie dice que no escuches las opiniones de los otros, de lo que se trata es que si esas opiniones tratan de reducir o reprimir quien tú eres, entonces, esas opiniones son la llave de una celda.  Una celda que nos limita para no llevar a cabo nuestros más alucinados sueños. Y un sueño sólo puede ser locura hasta que lo concretamos; cuando lo concretemos ya no es locura, es realidad. Recuerda que cada vida conlleva de por sí una sentencia de muerte: ¿si no cumplimos nuestros anhelos en el breve tiempo de existencia que nos han brindado, cuándo lo haremos? No temas a la acción, a lo que debes temer es a la mediocridad. Debes temer al siempre agachar la cabeza ante los planes que los demás tienen para ti.

En la fábula del sapo, ¿qué tipo de sapo eres tú?

Foto: saludtip.blogspot.com

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