La fábula del burro y el cerdo

AFP Habitat
PARA TI, LA MAYOR
RENTABILIDAD
Y MENOR COMISIÓN SOBRE EL SUELDO

Esta es una historia  de las muchas que existen en la vida de granja. Una historia que cambia y define la manera de ayudar a las personas y del sentido de altruismo. Y es que no siempre ayudar alguien de forma desmesurada es positivo para uno. Veamos la historia.

En un establo vivían, entre muchos otros animales, un burro y un cerdo. Un día el burro cayó enfermo y su dueño llamó al veterinario quien le dijo: “Su burro tiene un virus, para que se recupere debe tomar este medicamento, caso contrario el burro morirá”. En ese momento cuando el veterinario dio las indicaciones al dueño el cerdo que pasaba por ahí pudo escuchar la conversación.

El cerdo que tenía estima por el burro se acercó a él y le dijo: “Tómate el medicamento, sino te van a matar”, pero el burro que era muy necio no hacía caso. Al día siguiente el cerdo le insistía: “¡No seas necio! Por favor, tómate el remedio porque si no te van a matar”, pero el burro de igual forma lo ignoraba.

Al tercer día, el cerdo pensaba: “No sé por qué tengo que insistirle tanto, total si no quiere no lo voy a obligar, pero aun así, le insistía: “Apresúrate, toma el remedio o morirás”, y luego de esos 3 largos días de insistencia, el burro finalmente le hizo caso al cerdo y tomó la medicina.

De inmediato, el burro se empezó a sentir bien, se puso de pie y empezó a correr. El cerdo no pudo contener su alegría y le dijo: “Bien compañero, lo lograste, lo venciste mi amigo”. En ese momento, llegó el dueño del burro, lo vio corriendo y dijo: “¡Milagro! El burro se ha curado, hay que celebrar, vamos a matar al cerdo para festejarlo”.

Moraleja: Si en tu vida te encuentras con un burro, pues no insistas. No vaya ser que por querer ayudarlo más de la cuenta termines ocupando su lugar.

La ayuda desmesurada que le puedas ofrecer a alguien puede causarte problemas. Lo mejor es ayudar a quienes realmente necesiten ayuda y la quieran.

Vía: cuentosdedoncoco.com y river-church.org
Foto: haaretz

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