Fábula para emprendedores: los dos halcones del Rey

Una historia que enseña que todos somos capaces de hacer más cosas de lo que pensamos y que es cuestión de tener confianza en nosotros mismos.

La vida del emprendedor no es fácil pues deberá superar obstáculos, desarrollar capacidades, propiciar la tolerancia a la frustración y permitir alcanzar lo que realmente quiere.

Por ello que es esencial tener confianza en sí mismo para lograr llegar a cumplir todas las metas propuestas.

Esta es una historia que te hará reflexionar al respecto.

Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones y los entregó a uno de sus hombres para que los cuidara.

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Una historia que enseña que todos somos capaces de hacer más cosas de lo que pensamos y que es cuestión de tener confianza en nosotros mismos.

La vida del emprendedor no es fácil pues deberá superar obstáculos, desarrollar capacidades, propiciar la tolerancia a la frustración y permitir alcanzar lo que realmente quiere.

Por ello que es esencial tener confianza en sí mismo para lograr llegar a cumplir todas las metas propuestas. Esta es una historia que te hará reflexionar al respecto.

Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones y los entregó a uno de sus hombres para que los cuidara. A la mañana siguiente el Rey salió a su balcón y miro al cielo y solo vio a un halcón que volaba y llamo al cuidador para preguntarle que sucedía con el otro, a lo cual el cuidador respondió:

– La verdad no se lo que le pasa a ese halcón, esta sobre una rama y no quiere volar.

El rey mandó llamar a varios curanderos y sanadores, pero nadie lograba hacer volar a aquel pequeño animal.

A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.

– ¿Cómo lo han conseguido? Traedme al autor de ese milagro, dijo el rey.

Enseguida le presentaron a un sencillo campesino.

– ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo lograste? ¿Eres mago, acaso?, preguntó el rey al campesino.

Aquel hombre contestó:

– Alteza, lo único que hice fue cortar la rama sobre la que reposaba. El pájaro no tuvo más remedio que empezar a emplear sus alas y echar a volar.

El rey respiró hondo y agradeció al campesino su importante enseñanza. Le entregó una buena recompensa y le invitó a sentarse con él en el jardín, a contemplar el magnífico vuelo de sus dos halcones.

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Moraleja

¿A cuántas ramas te sujetas para no echar a volar?¿Quién te ha puesto esas ramas? ¿Para qué necesitas esas ramas? Y sobre todo … ¿Quién serías sin esas ramas?

Sin duda que ésta historia non enseña que el miedo a lo desconocido a menudo nos paraliza, nos hace aferrarnos a lo que ya tenemos, a lo que consideramos seguro, y eso nos impide volar libres.

Por ello que, al igual que el miedoso halcón, todos somos capaces de hacer más cosas de lo que pensamos y que es cuestión de tener confianza en nosotros mismos.

Y para los emprendedores, deben hacer memoria de todos los recursos que tienen antes de lanzarse a emprender (conocimientos, talentos, experiencia, red de contactos, familia, amigos, etc.), tomar conciencia de ello, pues éstas son sus alas para lograr el éxito.

Vía: coaching-para-emprendedores.es

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