Fábula para emprendedores: el comerciante de albóndigas

Si el novato emprendedor se programa para fracasar, se hará realidad.

Pero si se mentaliza para ganar, se ganará.

Entonces, ¿qué hacer para alcanzar el éxito en los negocios? Todo emprendedor debe saber que el optimismo es el valor agregado que nos ayuda a enfrentar las dificultades con perseverancia y buen ánimo.

En el caso de ser un emprendedor optimista, eso lo convertirá en una persona productiva a largo plazo.

¿Cómo lograrlo? Lee esta historia del comerciante de albóndigas.

Había una vez un comerciante que vivía al lado de una carretera donde vendía unas sabrosas albóndigas con pan.

Estaba tan ocupado…

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Si el novato emprendedor se programa para fracasar, se hará realidad. Pero si se mentaliza para ganar, se ganará. Entonces, ¿qué hacer para alcanzar el éxito en los negocios?

Todo emprendedor debe saber que el optimismo es el valor agregado que nos ayuda a enfrentar las dificultades con perseverancia y buen ánimo. En el caso de ser un emprendedor optimista, eso lo convertirá en una persona productiva a largo plazo.

¿Cómo lograrlo? Lee esta historia del comerciante de albóndigas.

Había una vez un comerciante que vivía al lado de una carretera donde vendía unas sabrosas albóndigas con pan. Estaba tan ocupado con su trabajo que no leía los periódicos, no oía la radio, ni veía la televisión.

Solamente alquiló un pequeño terreno, colocando una gran valla de su negocio para lo cual gritaba: “Compren deliciosas albóndigas calientes”. Y la gente se las compraba.

Como el negocio le iba bien, aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande y cada vez vendía más. Así que tenía tanto trabajo que le pidió a su hijo que dejara la universidad donde estudiaba Ciencias Empresariales con el fin que lo ayudara.

Pero ocurrió algo. Su hijo le dijo:

-Papá, ¿no escuchas la radio, ni lees los periódicos? Estamos sufriendo una grave crisis. La situación es realmente mala para que funcionen los negocios, peor no podemos estar.

El padre pensó: “Mi hijo que estudia en la Universidad, lee la prensa, ve la televisión y escucha la radio, sabe lo que dice”.

A partir de entonces compró menos pan y menos carne; quitó el anuncio, dejó el alquiler del terreno a fin de eliminar los gastos y no anunció sus ricas albóndigas con pan. Las ventas fueron disminuyendo cada día más y más.

Después de un tiempo, el negocio estaba realmente afectado.

-Tenías razón hijo mío. Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis.

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Moraleja

Esta historia enseña que si se programa para fracasar, se hará realidad. Pero si se mentaliza para ganar, se ganará. No hay que seguir hablando de crisis, sino de hacer nuevos proyectos y buenos trabajos. Hay muchas oportunidades ahí esperando, sólo hay que buscarlas y aprovecharlas.

Por ello que el optimismo es el valor agregado que ayuda a enfrentar las dificultades con perseverancia y buen ánimo. Y, claro; hay que confiar ciegamente en nuestras capacidades y posibilidades para lograr el éxito.

Vía: fabulascortas.net

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