La zorra y las uvas, una fábula sobre nuestros actos

Las fábulas son cortas y breves narraciones literarias, normalmente en verso, que terminan siempre con un mensaje de enseñanza para educar en valores a los niños.

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Descubre con esta encantadora fábula el valor de aceptar las responsabilidades de nuestros actos, y aprende a dejar de dar excusas.

Las fábulas son cortas y breves narraciones literarias, normalmente en verso, que terminan siempre con un mensaje de enseñanza para educar en valores a los niños.

Precisamente, con la fábula de “La Zorra y las Uvas” se enseña a los niños que muchas veces para conseguir lo que se desea se tiene que enfrentar dificultades y que no por ellas se deben buscar excusas.

En una mañana de otoño, mientras una zorra descansaba debajo de una plantación de uvas, vio unos hermosos racimos de uvas ya maduras, delante de sus ojos quien, de comer algo refrescante y distinto de lo que estaba acostumbrada, la zorra se levantó, se remangó y se puso manos a la obra para comer las uvas.

Lo que la zorra no sabía es que los racimos de uvas estaban mucho más altos de lo que ella imaginaba. Entonces, buscó un medio para alcanzarlos. Saltó, saltó, pero sus dedos no conseguían ni tocarlos. Tomó carrera y saltó otra vez, pero el salto quedó corto. Aún así, la zorra no se dio por vencida. Tomó carrera otra vez y volvió a saltar y nada. Las uvas parecían estar cada vez más altas y lejanas.

Cansada por el esfuerzo y sintiéndose incapaz de alcanzar las uvas, la zorra se convenció que era inútil repetir el intento. Las uvas estaban demasiado altas y la zorra sintió una profunda frustración. Agotada y resignada, la zorra decidió renunciar a las uvas.

Y cuando la zorra se disponía a regresar al bosque se dio cuenta de que un pájaro que volaba por allí, había observado toda la escena y se sintió avergonzada. Creyendo que había hecho un papel ridículo para conseguir alcanzar las uvas, la zorra se dirigió al pájaro y le dijo:

Yo habría conseguido alcanzar las uvas si hubieran estado maduras. Me equivoqué al principio pensando que estaban maduras pero cuando me di cuenta de que estaban aún verdes, preferí desistir de alcanzarlas. Las uvas verdes no son un buen alimento para un paladar tan refinado como el mío.

Y así fue, la zorra siguió su camino, intentando convencerse que no fue por su falta de esfuerzo por lo que ella no había comido aquellas riquísimas uvas, sino porque estaban verdes.

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Moraleja

Es una fábula que enseña a que no se debe culpar a los demás (o la situación) de lo que no se puede lograr. Y esto porque es un mal muy común en los managers y en los directivos poco efectivos, quienes culpar a su equipo por la falta de resultados para evitar salir dañado.

Lo cierto es que los resultados de los colaboradores son resultado de la spropias habilidades directivas; así que se aceptar la responsabilidad y convertir esas uvas en la siguiente meta.

También, esta fábula aplica a los emprendedores que buscan “excusas” y razones de sus fracasos. Y esto porque si el negocio fracasa, nunca se debe decir que en realidad no interesaba o que el mercado no estaba preparado o que los inversionistas no cumplieron.

Vía: guiainfantil.com

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