Fábula del pescador y el empresario


El dinero no lo es todo. Hay cosas más importantes que algunas personas aprecian mucho más, como es el tiempo que podemos dedicar a la familia y amigos. Teóricamente es así. Sólo teóricamente. Así que vamos a contar una vieja historia; la fábula del pescador y el empresario.

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El dinero no lo es todo. Hay cosas más importantes que algunas personas aprecian mucho más, como es el tiempo que podemos dedicar a la familia y amigos. Teóricamente es así. Sólo teóricamente. Así que vamos a contar una vieja historia; la fábula del pescador y el empresario.

Un millonario empresario se fue de vacaciones a un pequeño pueblo. Alquiló una casa junto a un río. Todos los días veía cómo un joven pescador pasaba 4 horas en su barca pescando peces. Cuando llenaba 2 cubos de peces, el pescador volvía a casa hasta el día siguiente. Esa era su vida durante 6 días a la semana. El empresario estudió la situación del joven pescador y un día se acercó a hablar con él:

Un rico empresario paseaba por el puerto, cuando observó a un modesto pescador. El pescador regresaba con sus redes en su pequeña barca, y al desembarcar al muelle, el empresario advirtió un cubo lleno de pescados. El rico empresario se aproximó al pescador y aseveró:

– ¡Es un pescador muy bueno! Usted sólo y con esa pequeña barca ha pescado demasiados peces ¿cuánto tiempo dedica a la pesca?

El pescador respondió:

– Pues mire usted, yo la verdad es que nunca me levanto antes de las 8:30. Desayuno con mis hijos y mi mujer, llevo a mis hijos a la escuela y acompaño a mi mujer al trabajo, luego voy tranquilamente al muelle, donde subo a mi barca para ir a pescar. Estoy una hora u hora y media, como mucho, y vuelvo con los peces que necesito, ni más ni menos. Al llegar a tierra, me recuesto en un camastro a leer el periódico mientras disfruto del paisaje, luego voy a casa a preparar lo que pesqué, y paso la tarde tranquilo, hasta que vienen mis hijos y disfrutamos haciendo juntos los deberes, paseando, jugando…

– Entonces me dice que en sólo una hora y media ha pescado ¡todos estos peces! Definitivamente usted es un pescador extraordinario. ¿Ha pensado en dedicar más horas al día a la pesca?

– ¿Para qué? Pregunta el pescador.

– Pues porque si invierte más tiempo en pescar, 8 horas por ejemplo, usted tendría 8 veces más peces, y así tendría un superávit de peces que le permitirá venderlos y ¡obtener dinero!

– ¿Para qué? Pregunta una vez más el pescador.

– Pues, mire usted, con más dinero usted podría comprar una barca más grande, o incluso contratar a pescadores para que salgan a faenar con usted, y así tener más capturas.

– Y el pescador insistente pregunta una vez más ¿Para qué?

– Pues con este incremento de ventas, su ingreso neto sería envidiable. Su flujo de efectivo sería el propicio para llegar a tener una pequeña flota de barcos, y así, hacer crecer una empresa de pesqueros que le harían a usted muy rico.

– ¿Para qué?

– ¿Pero usted no ha entendido nada? Con este pequeño imperio de pesca, usted sólo tendría que preocuparse por dirigir su empresa, tendría todo el tiempo del mundo, para hacer lo que le venga en gana. No tendría que madrugar nunca, podría desayunar cada día con su familia, podría jugar con sus hijos por la tarde…

– Por lo que veo mi señor, el que no ha entendido nada es usted. ¿No es que lo que estoy haciendo ahora?”

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Moraleja

Esta vieja historia muestra la diferencia entre la mentalidad de un trabajador y de un emprendedor o empresario. El pescador estaba acomodado en una vida tranquila, sin sobresaltos. Apreciaba lo sencillo, que es pasar tiempo con su familia y amigos, aunque no era consciente de que algún día en el futuro, podría caer enfermo y no poder salir a pescar, o sencillamente podrían surgir imprevistos.

El dinero no es lo más importante, pero desgraciadamente es el mayor facilitador de calidad de vida y tiempo que en un futuro podamos dedicar a la familia. Este empresario proponía al pescador el hacer un esfuerzo extra y temporal para en un futuro ganar calidad de vida. Con 30 años no es momento de acomodarse, sino de salir a conquistar el mercado.

¿Cuál es tu opinión al respecto?

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Vía: 1000megocios.com

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