La historia de Kennedy y el trapeador de pisos en la NASA

Hay una historia muy famosa protagonizada por el ex Presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, sobre una de sus visitas a la oficina principal de la NASA en el año 1961. Mientras caminaba por las instalaciones, el Presidente se topó con uno de los empleados de limpieza quien

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Hay una historia muy famosa protagonizada por el ex Presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, sobre una de sus visitas a la oficina principal de la NASA en el año 1961. Mientras caminaba por las instalaciones, el Presidente se topó con uno de los empleados de limpieza quien se encontraba trapeando el piso de uno de los pasillos. Kennedy se detuvo un momento a conversar con el hombre, lo saludó con un apretón de manos y le preguntó: “¿Y usted qué hace aquí en la NASA?” El empleado con orgullo le respondió: “Señor, ¡estoy ayudando a poner a un hombre en la luna!”

Esta anécdota refleja claramente la filosofía que imparte la NASA en sus empleados, sea el puesto que tengan, saben que cada uno contribuye de manera eficiente hacia la misión principal de la organización. A veces como gerentes o dueños de empresas, hay una tendencia a dividir los grupos de trabajo y simplemente cada uno está orientado a cumplir sus tareas, sin ver aquel fin que toda la organización persigue. Como decimos en el lenguaje coloquial, debemos hacer que todos los miembros de nuestra empresa se “pongan la camiseta”. No solo es un tema de trabajo, sino también de identificación con los ideales, valores, la misión, visión y filosofía corporativa. Esto permitirá que se refleje ante los clientes y proveedores, habrá una integración total hacia las metas y la empresa mostrará coherencia en lo que siente, dice y hace.

Por otro lado, si tu eres uno de aquellos elementos que conforman una organización, debes interiorizar toda la filosofía corporativa para poder realizar un mejor trabajo. Si te desempeñas en el área de recursos humanos y aún no ves valorado este tema en tu empresa, deberías proponérselo a tus directivos, podría ser un cambio muy beneficioso para todos.

¿Qué tal una campaña de marketing interno que permita interiorizar el discurso de la organización e integrar a la gente?

 

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