La curiosa historia del cazador que dibujaba pájaros

Son muchísimas las notables fábulas antiguas de China, la mayoría de las cuales pertenecen a los siglos III y IV antes de nuestra era y a los siglos XVI y XVII.

Lo cierto es que hasta hoy siguen circulando en los labios del pueblo chino y usándose como citas para la reflexión.

Véamos una de ellas.

[su_box title="Artículo Relacionado" box_color="#000000"]La fábula china del caballo perdido[/su_box] Hubo un hombre que quería aprender a cazar.

Así que fue a buscar a un experto cazador y le pidió que fuera su maestro.

Le dijo: "Un hombre debe adquirir una habilidad, y de todas…

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Son muchísimas las notables fábulas antiguas de China, la mayoría de las cuales pertenecen a los siglos III y IV antes de nuestra era y a los siglos XVI y XVII. Lo cierto es que hasta hoy siguen circulando en los labios del pueblo chino y usándose como citas para la reflexión. Véamos una de ellas.

[su_box title=”Artículo Relacionado” box_color=”#000000″]La fábula china del caballo perdido[/su_box]

Hubo un hombre que quería aprender a cazar. Así que fue a buscar a un experto cazador y le pidió que fuera su maestro.

Le dijo: “Un hombre debe adquirir una habilidad, y de todas las cosas que uno puede hacer, he optado por ser un cazador. Quiero aprovechar mi arma en el bosque y disparar a los pájaros que elijo para disparar “.

El cazador miró el arma del novato que parecía una buena arma y su alumno también parecía muy decidido. Así que él le habló de las características de diversas aves y un poco sobre cómo apuntar y disparar un arma de fuego, y le aconsejó sobre la importancia de practicar en diferentes tipos de aves.

Cuando el pupilo oyó esto, ahora creía saber cómo cazar, por lo que se marchó al bosque con su pistola. Pero, tan pronto como entró en el bosque, y antes de que pudiera levantar su arma, todos los pájaros volaron.

Regresó al cazador y le dijo: “Las aves son demasiado inteligentes. Ellos me vieron antes de que pudiera ver dónde estaban, y por el tiempo que había levantado mi arma, todos habían salido volando“.

Y preguntó el cazador: “¿Prefieres disparar un pájaro que no puede volar?

A lo que el novato respondió: “Bueno, a decir verdad, sería maravilloso si los pájaros no volaran cuando quiero disparar”.

Entonces, el cazador le dijo: “Vete a casa y consíguete un pedazo de cartón. Dibuja un pájaro en él y luego cuelga el cartón en un árbol. Entonces, practica los disparos sobre la figura”.

El hombre fue a su casa e hizo exactamente como el cazador le había ordenado. Disparó algunos tiros, pero ni uno solo dió en el blanco. Volvió a ver al cazador de nuevo y le dijo: “He seguido sus instrucciones, pero aún no puedo acertar el disparo al pájaro”.

Y cuando el cazador le preguntó por qué no había acertado, el hombre dijo: “Tal vez fue porque el pájaro es demasiado pequeño, o tal vez porque yo estaba de pie y demasiado lejos de ella”.

El cazador reflexionó un momento y dijo: “Estoy profundamente conmovido por tu perseverancia te diré qué ahora debes conseguirte un pedazo grande de cartón y cuélgalo en el árbol y solamente trata de dispararle al cartón”.

El hombre le preguntó con ansiedad: “¿De la misma distancia que antes?

El cazador dijo: “Eso depende de tí”, y le dijo en un tono solemne: “Lo que tengo en mente es lo siguiente: Primero simplemente concéntrate en disparar contra el cartón. Cuando hayas hecho esto, ya puedes dibujar un pájaro alrededor de cada agujero y cuantos tantos pájaros como agujeros hayas hecho sobre el cartón”.

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Moraleja

Ser persistente es una habilidad que puede ayudarnos a alcanzar los objetivos, a obtener aquello que se desea e incluso puede ser un medio por el cual uno se mantenga firme ante gente difícil u obstinada.

Así que, al igual que el novato cazador, la aplicación de la perseverancia en cualquier tarea o meta es con frecuencia lo que distingue a aquellos que obtienen el éxito de los que fallan en cualquier tipo de tarea.

Y ciertamente, la falta de persistencia o el “rendirse demasiado rápido” es una de las razones más comunes por las cuales la gente falla en cualquier área. Para ello además se necesita experiencia para lograr alcanzar el éxito.

Vía: ir.uiowa.edu

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