Vive cada día como si fuera el último

  Pensar en la muerte puede sonar un poco tenebroso, sin embargo desde otro punto de vista, esto podría ayudarnos a tomar las riendas de nuestra vida y aprovechar al máximo cada minuto y respiro. Jay Steinfeld menciona en su artículo algo que leyó en el libro de Ben Horowitz,

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Pensar en la muerte puede sonar un poco tenebroso, sin embargo desde otro punto de vista, esto podría ayudarnos a tomar las riendas de nuestra vida y aprovechar al máximo cada minuto y respiro. Jay Steinfeld menciona en su artículo algo que leyó en el libro de Ben Horowitz, “The Hard Thing About Hard Things” (Lo difícil de las cosas difíciles): “Sigo el principio del Bushido, los caminos del guerrero: tengo la muerte en mi mente todo el tiempo. Si un guerrero tiene presente la muerte a cada momento y vive cada día como si fuera el último, él se comportará apropiadamente en todas sus acciones”.

¿Pero qué tiene que ver el tema de los negocios y el emprendimiento con estos pensamientos? Pues estratégicamente los líderes empresarios deberían saber que todo lo que empiezan deberían verse con un final, pero nada trágico, sino una conclusión de un proyecto, un logro específico definido por los objetivos del negocio. Steinfeld nos da 3 pautas para nuestra vidas tanto en lo profesional y personal.

1. Es urgente

Saber que algún día moriremos, que podría ser en cualquier momento sirve de inspiración para ser grandes. Las cosas son urgentes de lograr en los diferentes aspectos de la vida. La idea no es estar en un estado depresivo constante por lograr las cosas. Lo importante es ver la figura y retarnos a hacer las cosas buenas y bien. La idea de un crecimiento constante es el tema al éxito. Hagamos que cada día en la oficina cuente y que cada obstáculo vencido nos lleve a ser mejores.

2. Invierte en tu futuro

Actúa ahora. Crece ahora. Experimenta ahora. Por ejemplo, cuando pensamos en formas de mejorar la experiencia del consumidor, no nos quedamos meses planeando una gran movida, al contrario, reaccionamos rápidamente a grandes pasos para lograr nuestros objetivos. Lo que no funciona lo dejamos de lado y buscamos otras maneras de mejorar. Hay que seguir entrenando a nuestros equipos de trabajo, enfatizar la cultura organizacional, invertir en marketing y en algunas plataformas publicitarias. No debemos tener miedo por lo que vendrá. Si estamos bien preparados, tenemos un plan trazado y objetivos claros podemos siempre avanzar. Hay que ver el potencial del futuro (considerando las posibilidades buenas y malas) y nunca detenernos.

3. Vive hoy

Las estrategias de negocios no son una guerra. Lo importante es vivir el hoy. Tanto en los negocios como en lo personal debemos estar comprometidos con nuestras acciones y agradecidos por las cosas que se van dando. Siempre debemos intentar dar lo mejor de nosotros para hacer grandes cosas. Como dice el viejo refrán: “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Ya sea en los negocios o en lo personal, esta regla se aplica de maravillas. No a la procrastinación.

Si tu eres el líder de tu organización, da el ejemplo con estos tres consejos y verás como tu equipo se sentirá identificado y motivado.

Vía: INC

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