¿Escuchas música mientras trabajas?

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La música es un elemento esencial en el desarrollo de todo ser humano.

Sea el género que sea, cada uno de ellos acompaña de manera ideal un estado de ánimo. Una dosis diaria es perfecta para energizar, entretener, aliviar, relajar o inspirar.

Dependiendo de nuestros gustos, también puede estresar y molestar. Dicen que la música nos estimula sobre todo en aquellas actividades relacionadas a la creatividad pero, ¿podremos aplicar esa función estimulante a otros aspectos?, ¿es verdad que la música puede lograr que seamos más efectivos y productivos en nuestro trabajo?

A tomar en cuenta

Un estudio publicado por Teresa Lesiuk en la revista Psychology of Music asegura que el trabajador que escucha música mientras realiza sus labores, es más feliz, ergo, es más productivo.

 Sin embargo, existen varios factores a tomar en cuenta antes de prender la radio a mayor volumen para que todos en la oficina escuchen determinada selección musical.

Como nos comenta Fernando Castro, gestor cultural de la Facultad de Artes Escénicas de la PUCP, “la música puede ayudar efectivamente ya que se conecta a niveles muy básicos con el organismo, las percusiones aceleran el ritmo de la respiración, la circulación, del corazón; todo el cuerpo se oxigena más profunda y rápidamente y esto hace que el cerebro despierte. Tiene que ser algo bien planteado, desde el nivel del volumen y los estilos. Si se negocia entre sus participantes, podría funcionar muy bien”.

Los factores:

  1. Gustos: Cada persona es un mundo aparte, con gustos y estilos distintos. No intentes imponer los tuyos. Conversa y llega a un acuerdo. Tus géneros favoritos podrán encantar a algunos, pero a otros podría sacarles ronchas. Esto último hay que evitarlo ya que determinadas canciones podrán ser de nuestro agrado y lograr que trabajemos mejor, pero para otros podría resultar totalmente contrario. Tu función no es ser  DJ, simplemente es estimular el buen trabajo.
  2. Tipo de trabajo: Si en la oficina, donde hay varios áreas trabajando en un mismo espacio, se encuentran personas que hacen una labor mucho más analítica, llevan la contabilidad, etc., ten cuidado con la música, porque puede hacerles perder la concentración y esto sólo resultaría en errores.
  3. Oídos sensibles: El volumen debe ser moderado. Si es muy fuerte, el cerebro no combinará dicha información sonora y la de tu trabajo de manera adecuada.
  4. Imagen: Recuerda el entorno en el que trabajas, ¿qué tipo de música va acorde a lo que quiere expresar la empresa? Por ejemplo, si quieres dar una imagen buena y seria, estaría totalmente descartado que escuchen a todo volumen reggaeton, ¿verdad?
  5. Permisos: En algunos lugares públicos la reproducción de música sólo funciona bajo una ley, requiriendo determinadas licencias. Infórmate con la APDAYC.

¿Audífonos o parlantes?

Dependiendo de los tipos de trabajo y el estilo de las empresas, la música puede estar o no presente. En los últimos años, los entornos de trabajo se han vuelto un poco más flexibles por un tema de creatividad y productividad.

Por ejemplo, en un taller de confecciones, donde las operaciones son muy mecánicas, la música será muy alegre, aquella que todos suelen escuchar en las radios más populares. Una cumbia o una salsa pondrán a la gente pilas para tener una jornada laboral más relajada, feliz, más productiva. En algunas empresas está permitido incluso cantar.

En otro tipo de ambientes, donde el trabajo necesita más concentración, donde gente de varias áreas comparten un mismo espacio, la situación es diferente. Aquí cada uno prefiere su burbuja y si lo es permitido, el uso de audífonos aisla a cada uno en su propio mundo, con su propia música, evitando que un gusto muy particular ocasione efectos contraproducentes en los demás oyentes. Esto de los audífonos es una tendencia, sin embargo “tiende a encerrarnos, a cortar la comunicación.

La música es un espacio para compartir, que alegra el espíritu y lo renueva”, afirma Castro.

Para los que trabajan solos y en casa, la libertad es mayor, la selección es personal y exclusiva, pero aquí hay más ruidos y distracciones que se amplifican; así que mucho cuidado con perder el enfoque de lo que estamos haciendo.

Productivos y sin estrés

Otro estudio de la Universidad de Sheffield en el Reino Unido dice que si escuchamos música acorde a nuestro gusto, tendremos buen humor y esto se llegará a traducir en actitudes positivas hacia nuestros compañeros, clientes y superará situaciones de estrés de manera más eficiente.

La música que escojamos será nuestro mejor aliado para combatir el estrés. Esta hará funcionar nuestra parte emotiva, física y cognitiva. Algunos de los géneros más escuchados a la hora de trabajar son el pop, la música romántica, el new age, la electrónica y la música clásica.

Si bien es cierto que la música adecuada nos ayuda a lidiar con el día a día, no olvides que hablar con tus compañeros o distraerte un poquito en los momentos adecuados serán excelentes energizantes para volver a retomar tu trabajo con mayor eficiencia.

¿Escuchas música en tu trabajo? Cuéntanos.

Por: Sofía Kato – Equipo Pymex

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