Cuándo hacer una reestructuración de tu empresa


Si el mercado marca una limitante o si la empresa ya no puede seguir con sus propios recursos, es cuando el empresario debe buscar un complemento.

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¿Cómo darnos cuenta cuándo hay que hacer una reestructuración en la empresa? Pues al hacer el análisis y notar que la inversión, el nuevo personal, la reinversión, los planes de marketing y las decisiones en operaciones y finanzas no han incrementado la rentabilidad, ni se ha llegado a los objetivos planteados, es hora de un cambio.

Miguel Ángel Ramos, asociado senior de FGA Banqueros de Inversión,recomienda a las cabezas de las empresas que cada cierto tiempo deben hacer un alto y evaluar si las decisiones han sido las correctas.

“Si el mercado marca una limitante o si la empresa ya no puede seguir con sus propios recursos, es cuando el empresario debe buscar un complemento, una sinergia o un JoinVenture (acuerdo comercial de inversión conjunta a largo plazo entre dos o más personas), por ejemplo”.

Sin embargo, también indicó que cuando un empresario ya tiene un socio causa cierta incertidumbre. “Ellos están acostumbrados a la toma de decisiones de manera individual o con sus parientes si es el caso de una empresa familiar y cuando llega un socio más estructurado e institucional, las decisiones de un externo puede causar conflicto”, reconoció.

Logra una reestructuración sin dolor

La reestructuración se da en el mismo caso cuando el empresario tomó las mismas decisiones y hace esa evaluación y detecta que sus decisiones, el timing, el mercado y las condiciones no fueron las idóneas, indicó el asociado senior de FGA Banqueros de Inversión.

¿Qué pautas debemos seguir para una reestructuración?

– Identificar la viabilidad de la empresa.

– Planificar dicha viabilidad proyectando hasta dentro de 3 a 5 años.

– Conocer el mercado existente o target por crear, con una justificación financiera de los medios elegidos.

– Obtener ventajas competitivas y sostenibles en el tiempo y diferenciales a la competencia.

– Definir los objetivos de viabilidad corporativos, departamentales e individuales.

– Analizar las desviaciones de los objetivos y tomar acciones correctivas.

– Comunicar de manera interna y externa incrementando la motivación de los integrantes de la empresa.

Vía: Mundo Ejecutivo

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