3 historias de éxito en el Perú que deberías conocer

Leer historias de éxito de jóvenes emprendedores es, sin duda alguna, un chute de motivación para continuar trabajando en nuestros proyectos. Conoce aquí tres historias de éxtio del emprendimiento peruano.

Ver artículo completo

Las fórmulas para alcanzar como por arte de magia el éxito no existe, ni en el mundo de los negocios, ni en la vida real. Asimismo, las buenas ideas y oportunidades no vienen de la nada. Involucran mucho trabajo duro y arduo aprendizaje. Solo así, los que se lo propongan lograrán lo que desean.

Entonces, crear un negocio exitoso y rentable requiere de sacrificios, saber levantarse cuando se fracasa y, sobre todo, de nunca perder el norte. Incluso las empresas más populares y millonarias empezaron desde cero, dando pasos de bebé hasta llegar a donde se encuentran hoy en día.

Máximo San Román

El cusqueño de Quispicanchis nació en la pobreza y en un momento de la historia del Perú donde las condiciones socioeconómicas determinaban tu éxito y en quién te convertirías en un futuro.

Entonces, optó por el único camino que le quedaba para surgir y no resignarse a una vida de miseria: los estudios.

Primero, cursó ingeniería mecánica en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). A lo largo de su carrera, tuvo que doblar barras de hierro para un taller mecánico ubicado en un barrio pobre frente a su casa de estudios.

Luego, realizó pasantías y una serie de especializaciones en Estados Unidos, Europa y Asia. Posteriormente, fabricó su primera máquina, un molino picador. A partir de allí, pasó a suministrar a la industria mecánica, agropecuaria y minera.

A sus 34 años, decidió fundar Nova y actualmente es la empresa que exporta equipos de panificación a Sudamérica y Norteamérica, contando con más de 400 empleados en su nómina.

Erasmo Wong

En 1942, Wong abrió un pequeño almacén en Miraflores, en la ciudad capital de Lima. Nadie se imaginó que ese humilde local sería el inicio de la cadena de supermercados más grande y millonaria de toda la nación andina. Ni siquiera el propio Wong lo tenía en mente.

Erasmo fue conocido por no seguir las tendencias y las orientaciones de profesionales en el área. Le gustaba innovar, ir contra la corriente y seguir su instinto, incluso si no parecía la decisión más sensata.

Cuando le recomendaron reducir costos, él creyó en el potencial que reside en la calidad de la atención. Cuando dijeron que la tendencia era la autoatención, él personalizó la relación con los consumidores. Igualmente, cuando dijeron que debía reducir el tamaño de las tiendas, él optó por ampliarlas.

Actualmente, la red Wong es una de las mayores del Perú, valorada en quinientos millones de dólares. Su popularidad internacional es tal que el grupo chileno Cencosud terminó comprando la compañía.

Isaac Lindley

El genio detrás de Inca Kola no siempre estuvo destinado a ser la cabeza de la compañía que produce la única bebida gaseosa que ha sido capaz de destronar a Coca-Cola en las ventas.

Esto se debía a que era el menor entre los cinco hombres de una familia de ocho hermanos. Pero sus cuatro hermanos mayores fallecieron tras una serie de eventos desafortunados. Entonces, en Lindley recayó la responsabilidad de salvar al pequeño emprendimiento familiar de la quiebra.

Entre los años 40 y 50, Inca Kola era una bebida hecha en base a hierbaluisa que los Lindley habían fabricado después de varios intentos fallidos por conseguir “la bebida de sabor nacional”.

El despegue que Isaac consiguió fue gracias a la importación de máquinas semiautomáticas y a los convenios que realizó con otras empresas vía franquicias. Con ellas, la empresa Inca Kola inició su expansión a escala regional y consiguió su posicionamiento.

Incluso en las peores circunstancias, los emprendedores peruanos que consiguen llevar adelante sus proyectos a punta de esfuerzo, fidelidad, perseverancia y confianza en sus habilidades.

Artículos Relacionados