Esta es la historia de éxito de Topitop

Aquilino Flores es el nombre del hombre que se encuentra detrás de todos los polos de Topitop, aquí te presentamos su historia.

Ver artículo completo

Topitop es una de las muchas empresas peruanas que se dedican a la moda y que mejor ha logrado posicionarse en el mercado.

A continuación la historia de Aquilino Flores, el hombre detrás de los todo:

Aquilino Flores era apenas un niño de 12 años cuando sufrió la perdida física de su padre en su provincia natal Huancavelica. El hecho agravó la economía familiar y Aquilino se vio obligado a abandonar su ciudad y aventurarse para llegar hasta Lima, donde empezó a ganarse la vida lavando carros.

Sin importar su edad, Aquilino fue un muchacho trabajador que sabía ganarse la simpatía de todas las personas. Quizás fue por esto que, un día, el dueño de uno de los carros que lavó le entregó 20 polos de los que fabricaba en su taller informal y le propuso que los vendiera. No le pidió a cambio garantía ni le dio una fecha límite para vender todos los polos que le entregó, y aún así Aquilino terminó de vender las veinte camisetas en un solo día.

Paso a paso, Aquilino fue empapándose con el negocio y descubrió que podía ganar mucho más si se enfocaba en los gustos del público. Un día le preguntó a su proveedor de polos si se los podía diseñar con “figuritas de colores”, que eran los preferidos de sus clientes. Pero su proveedor le dijo que él no realizaba prendas estampadas, así que Aquilino por su cuenta buscó un tintorero informal que se encargaba de añadir las imágenes y adornos que él sentía que gustarían a los clientes.

Conforme el negocio fue creciendo, Aquilino logró tasladar de Huancavelica a Lima a sus hermanos Manuel, Carlos, Marcos y Armando y los puso a trabajar con él. De vendedores ambulantes pasaron luego a ser comerciantes estables en el Mercado Central.

Pero esto bastaba, así que decidieron convertirse en productores. Aquilino tomó todos sus ahorros y decidió comprar primera máquina de coser, la cual instalaron en una cochera y comenzaron a producir con esta. En 1966 organizan su primer taller de confecciones, para lograr cubrir la gran demanda de pedidos que tenían, empezaron a exportar a países como Bolivia y Argentina.

El momento crucial llegó cuando un comerciante de Desaguadero, la ciudad fronteriza entre Perú y Bolivia, le pidió a Aquilino un lote de camisetas equivalente a US$10 mil. Aquilino Flores aceptó el reto, subcontrató a todos los talleres de confección que tuvo a la mano y llegó a entregar el pedido en el plazo prometido.

Desde entonces, el tiempo no ha pasado en vano. Hoy en día, Aquilino Flores es dueño de Topitop y el empresario textil más importante del Perú, con ventas anuales que superan los US$100 millones, dando empleos directos a más de 5 mil personas.

Fuente: plusempresarial.com

Artículos Relacionados