El éxito empresarial: Consejos para plantear objetivos

Hoy en día, muchas personas se sienten frustradas cuando ven que no han sido capaces de alcanzar sus objetivos, ya sea en pequeños hábitos cotidianos como en importantes decisiones laborales.

Muchos achacan esta falta de éxito a la mala suerte, a las circunstancias, la presión o el entorno.

Sin embargo, está comprobado que en una buena parte de las ocasiones, la definición incorrecta del objetivo que queremos alcanzar es precisamente el principal responsable de nuestro fracaso.

Veamos a continuación algunos puntos para tomar en cuenta: 1.

Sé positivo: Formular nuestros objetivos en términos de acciones que queremos que ocurran.

Por ejemplo,…

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Hoy en día, muchas personas se sienten frustradas cuando ven que no han sido capaces de alcanzar sus objetivos, ya sea en pequeños hábitos cotidianos como en importantes decisiones laborales. Muchos achacan esta falta de éxito a la mala suerte, a las circunstancias, la presión o el entorno.

Sin embargo, está comprobado que en una buena parte de las ocasiones, la definición incorrecta del objetivo que queremos alcanzar es precisamente el principal responsable de nuestro fracaso. Veamos a continuación algunos puntos para tomar en cuenta:

1. Sé positivo: Formular nuestros objetivos en términos de acciones que queremos que ocurran. Por ejemplo, ante un problema de tabaquismo, la clásica formulación “quiero dejar de fumar” es incorrecta ya que el foco de acción está en un elemento negativo (fumar). Sin embargo este mismo objetivo lo podemos replantear de la siguiente forma: “Quiero tener una vida más sana”. Aquí la acción se centra en un elemento positivo que puede conllevar, en este caso, al desarrollo de hábitos saludables.

2. Fija fechas realistas: Hay que ser muy específico sobre la fecha en la que queremos completar una tarea un alcanzar un objetivo, pero también hay que ser realistas. A lo mejor afirmar que queremos terminar un informe en el que llevamos tiempo trabajando el “17 de agosto antes de 15 horas” puede parecer una formulación ingenua, pero funciona. Aprender a manejar nuestra lista de tareas es uno de los elementos que podemos incorporar a nuestro trabajo diario.

3. Formula los objetivos como si ya los hubiéses alcanzado: La visión optimista de algo terminado nos impulsa a conseguirlo con más energía y entusiasmo que una acción lejana para la que nos tenemos que preparar. En este punto un objetivo formulado en términos como “El 8 de julio he corrido una maratón y ha sido un éxito porque he quedado entre los 100 primeros” tiene mucha más fuerza que “El 8 de julio tengo que correr una maratón”.

4. Sé lo más específico posible: Resulta muy conveniente ser lo más específico posible a la hora de trasladar al papel lo que queremos conseguir. Cuanto más específicos seamos, mayor será nuestra capacidad para focalizar lo que tenemos que hacer para conseguirlo. “Ser capaz de escribir 40 artículos” parece un objetivo al que poco podemos reprochar, pero sería mucho mejor decir “Ser capaz de escribir 40 artículos durante el mes de marzo, 10 a la semana, (3 los lunes, 2 de martes a jueves y 1 los viernes)”.

Fuente: Soyentrepreneur

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