La crisis europea golpea a exportadores

La crisis de los llamados Pigs ya se siente en la economía real, en la Argentina.

Las empresas aceiteras y las bodegas reconocieron que sus exportaciones a varios mercados internacionales se están empezando a ver afectadas como producto de un efecto indirecto de los problemas que enfrentan las economías de Portugal, Grecia, España y en menor medida Irlanda (los países conocidos como Pigs, por sus siglas en inglés).

A pesar de lo que podría pensarse, la principal consecuencia no se explica por una caída en el comercio internacional a estos países, sino por una mayor competencia de los productos provenientes…

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La crisis de los llamados Pigs ya se siente en la economía real, en la Argentina. Las empresas aceiteras y las bodegas reconocieron que sus exportaciones a varios mercados internacionales se están empezando a ver afectadas como producto de un efecto indirecto de los problemas que enfrentan las economías de Portugal, Grecia, España y en menor medida Irlanda (los países conocidos como Pigs, por sus siglas en inglés).

A pesar de lo que podría pensarse, la principal consecuencia no se explica por una caída en el comercio internacional a estos países, sino por una mayor competencia de los productos provenientes de España y de Grecia, que se volvieron más agresivos en materia comercial.

La situación más difícil hoy se vive en el caso del aceite de oliva, cuyo mercado históricamente estuvo sujeto a los vaivenes de la producción de España. Con preocupación, ahora las empresas argentinas cuentan que el precio internacional de la tonelada de aceite de oliva no supera los 2800 dólares conra los más de 4000 que se pagaban hace poco más de un año.

“La crisis ya llegó al negocio del aceite de oliva básicamente por los problemas que enfrenta España, que siempre fue el país que fijó los precios”, explica Gianfranco Andreani, socio de la aceitera Yancanelo. “Hoy España está saliendo a vender el aceite de oliva en forma muy agresiva, lo que impacta en forma directa en los precios no sólo a nivel commodities, sino también en el producto embotellado”, agregó.

La Argentina exporta dos tercios de su producción de aceite de oliva, con Brasil y los Estados Unidos como principales destinos. “El panorama se presenta más complicado en Brasil, que es un mercado que esta siendo copado por los productos españoles y portugueses, mientras que en Estados Unidos el aceite de oliva argentino se defiende mejor porque el consumidor norteamericano prioriza los productos orgánicos y es menos sensible al precio”, destaca Andreani.
Los empresarios del rubro sostienen que las perspectivas son más negativas para las aceiteras que apuntan al producto básico y confían en que los productos con marca se defenderán mejor de la competencia mediterránea.

“La crisis la están sintiendo con mayor fuerza los «graneleros» [los que exportan aceite a granel], porque Portugal, Italia y España no sólo son los principales exportadores a nivel mundial, sino también grandes consumidores, con lo cual la caída en la demanda que tengan en el mercado interno la van a intentar compensar con más ventas al exterior”, sostuvo Miguel Zuccardi, director de la división de aceites de Familia Zuccardi, que con sus marcas Zuelo y Familia Zuccardi apunta al segmento de aceite embotellado y de mayor valor agregado.

La buena noticia es que en el mercado doméstico no se espera una invasión europea, básicamente porque los aranceles de importación siguen siendo muy altos, lo que torna innecesaria, al menos en este rubro, medidas como las que impulsa el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de intentar prohibir el ingreso de alimentos extranjeros que tienen producción local.

Cambio de destinos
En el caso del vino, el impacto no se sintió -al menos hasta ahora- en el precio de las exportaciones argentinas, sino en materia de destinos. En los últimos años, Inglaterra se había consolidado como el segundo comprador de vinos mendocinos y sanjuaninos y, en algunos años, llegó a disputarle el primer lugar a Estados Unidos. Sin embargo, en lo que va de 2010 su participación cayó al quinto puesto del ranking, siendo superado por Canadá, Holanda y Brasil.
En el sector explican este descenso como un efecto de la crisis de los países del Mediterráneo, que trajo aparejada una mayor competencia de parte de las bodegas españolas, portuguesas y francesas.

“El primer cuatrimestre fue bueno para la industria, con un aumento de casi el 25% en el volumen exportado, pero este crecimiento se explica básicamente por el aumento de las ventas a Estados Unidos, Brasil y Canadá. En Inglaterra, en cambio, las exportaciones argentinas están cayendo porque se trata de un mercado muy sensible al precio. Las bodegas de España y de Francia están inundando la plaza, con bajas de precios que no pueden ser asumidas por las empresas argentinas, que están sufriendo una inflación en dólares en sus costos”, señaló Exequiel Barrios, director de la consultora especializada Caucasia Wine Thinking.

Fuente: La Nación

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