¿Cómo desarrollar la inteligencia emocional?

Si lo que buscas es tener éxito en tu vida diaria tanto como el la laboral, entonces es momento de que entres acá y aprendas definitivamente estas formas que te presentamos para que aprendas cómo desarrollar la inteligencia emocional.

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La inteligencia emocional se trata de una herramienta que nos puede resultar muy útil tanto en la vida profesional como en la personal.

Por ello, es importante que a lo largo de nuestra existencia aprendamos a manejarla. Con esto en mente, pasaremos a contarte algunas formas para que sepas cómo desarrollar la inteligencia emocional.

Lleva siempre un diario de emociones

En imposible que podamos hacer uso de nuestra inteligencia emocional si no somos capaces de identificar cómo nos sentimos. Sin embargo, este se trata de un trabajo de autoconsciencia que a veces puede resultar muy complicado.

Por ello, una alternativa que te lo podría facilitar es el llevar un diario de emociones. Ya sea digital o físico, allí tendrás un espacio para depositar tus sentimientos. Luego, con una mente más tranquila podrás revisarlos y tratar de entender las causas que te llevaron a ellos.

Practica la escucha activa

La inteligencia emocional no solo se manifiesta en la forma que tenemos de entendernos a nosotros mismos sino también a los demás. Por ello, para utilizarla adecuadamente debemos aprender a escuchar a los demás y comprender lo que verdaderamente desean decirnos.

Para ello, es importante que a la hora de conversar tomes en cuenta otros aspectos como la comunicación no verbal.

De este modo, es más probable que puedas establecer una comunicación genuina con la otra persona y comprender, más allá de lo que dice, lo siente y lo que quiere decir.

Recuerda tomarte un momento si lo necesitas

Actualmente, nuestras responsabilidades son tantas que es fácil que en ocasiones tengamos los nervios de punta. Sin embargo, una persona con inteligencia emocional sabe identificar dichos momentos y actuar en consecuencia.

Para esto, solo es necesario que nos tomemos aunque sea un minuto para pensar en nosotros, lo que sentimos y qué lo origina.

Lo más probable es que cuando lo extrapolemos nos demos cuenta de que el problema no es tan grave como parece y podamos regresar a nuestros cabales.

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