La historia del niño más pequeño con los sueños más grandes

Es una de las figuras del Mundial de Rusia que mide 1,70 metros y pesa 67 kilogramos, pero que fue tratado con la hormona del crecimiento a los 10 años de edad.

"Quédate tranquilo, porque un día vas a ser más alto que Maradona", le aseguró el endocrinólogo Diego Schwarzstein al pequeño Lionel Messi cuando le detectaron "un déficit parcial de hormona del crecimiento" a sus nueve años en 1998.

Así que el crack del Barcelona FC y de la albiceleste fue tratado con la hormona del crecimiento durante tres años, desde los diez hasta los 13, hasta llegar al…

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Es una de las figuras del Mundial de Rusia que mide 1,70 metros y pesa 67 kilogramos, pero que fue tratado con la hormona del crecimiento a los 10 años de edad.

“Quédate tranquilo, porque un día vas a ser más alto que Maradona“, le aseguró el endocrinólogo Diego Schwarzstein al pequeño Lionel Messi cuando le detectaron “un déficit parcial de hormona del crecimiento” a sus nueve años en 1998.

Así que el crack del Barcelona FC y de la albiceleste fue tratado con la hormona del crecimiento durante tres años, desde los diez hasta los 13, hasta llegar al club catalán a los 16 años donde le completaron el tratamiento de crecimiento. Sin duda, un sueño alcanzado para cualquier adolescente que soñaba con convertirse en futbolista profesional.

Lo cierto que gracias al apoyo de su familia y motivado por su pasión, “la pulga” superó sus limitaciones para pasar de ser el “jugador más pequeño en el campo” a convertirse en uno de los mejores futbolistas de nuestro tiempo.

Incapacidad para crecer

Lionel Andrés Messi nació el 24 de junio de 1987, en la ciudad de Rosario, Argentina; quien desde pequeño, como Cristiano Ronaldo, desarrolló su pasión por el fútbol por lo que al tener 4 años se unió al club local Grandoli, donde fue entrenado por su padre. Y al tener ocho años, Leo se unió al talentoso Newell Old Boys, otro club con sede en Rosario que siempre había admirado.

El deporte lo hizo inexplicablemente feliz y motivado y comenzó a soñar con convertirse en un futbolista profesional, pero a medida que crecía, su estatura se mantuvo igual. Sus padres preocupados finalmente llevaron a su hijo a u médico donde le diagnosticaron deficiencia de la hormona del crecimiento: no podía crecer físicamente a menos que recibiera un tratamiento especial, que duraría tres años y costaría US$1,500 por mes.

Mientras que su padre continuaba buscando una manera de cubrir el costoso tratamiento, Leo fue explorado por River Plate, pero el club no estaba dispuesto a cubrir los gastos, pero fue aceptado por el Barcelona FC mudándose con su familia a España en 2010 a los 13 años de edad.

Lo cierto que en apenas un año y medio, Leo ya había alcanzado un nivel en la academia donde podría unirse a su primer equipo lo que sucedió en el 2006, a los 17 años, en un partido contra el Oporto donde sorprendió a todo el mundo por su destreza con el balón.

Nace la estrella

Luego de su debut profesional, Messi tuvo la fortuna de ganar con su equipo la UEFA Champions League por primera vez en seis años. Leo ahora veía su baja estatura como una ventaja en el terreno de juego, permitiendo una velocidad que pronto le valió el apodo de “La Pulga Atómica” en los medios de comunicación españoles.

A los 18 años, firmó su primer contrato como jugador senior de equipo para el FC Barcelona. Poco después, hizo su primera aparición internacional jugando para Argentina en un partido contra Hungría. A los 19 años, ya se había establecido como un jugador de fútbol de clase mundial por lo que a a edad de 22 años, Messi ganó el prestigioso premio al Jugador Mundial de la FIFA.

Renuncia, devolución y filantropía

A los 27 años, Messi orgullosamente jugó para su país de origen en la Copa del Mundo 2014 en Brasil donde asombró al mundo con su espectacular juego y goles deslumbrantes. Sin embargo, Argentina en la final,  perdió 1-0 ante Alemania. A pesar de que ganó un Balón de Oro, el máximo galardón de la FIFA al mejor jugador, quedó completamente decepcionado. Leo deseaba desesperadamente llevar la copa a Argentina, como lo había hecho Diego Armando Maradona en 1986.

La oportunidad de alzar un trofeo fue en junio del 2016, cuando Argentina participó en la Copa América Centenario donde llegó a la final con Chile donde Messi falló un penal para decepción de los hinchas albicelestes. Devastado por la pérdida para él y su país, anunció su renuncia al fútbol profesional, pero se dió cuenta que aún no estaba listo para colgar su camisa y decidió regresar a su amado deporte.

Aunque todavía no ha cumplido su objetivo de llevar a casa una copa del mundo, Lionel Messi logró su sueño de la infancia con fuerza y ​​dedicación inspiradoras. Pero, eso no es todo. Messi fuera del campo, es defensor de los derechos del niño, financiando la atención médica para los menos afortunados y financiando clubes juveniles, incluido su antiguo club de fútbol, Newell’s Old Boys.

Así que el niño que alguna vez fue demasiado pequeño para jugar hoy es el ganador de cinco Balones de Oro, tres Zapatos de Oro Europeos, y es uno de los mejores anotadores de goles en el mundo. Pero el modesto Leo aún tiene una meta: llegar a ser campeón del mundo en Rusia 2018.

 

Vía: ectvplaymag.com

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