Perrito fiel acompañó a su papá humano hasta el último día de su vida


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Los animales saben agradecer como nadie, con cariño y lealtad demuestran lo mucho que significan sus dueños. La fidelidad se les muy bien, incluso mejor que a nadie.

Hay muchas formas de ser padre y quienes se han dado -y se dan- la oportunidad de probar su lado paternal con sus mascotas, suelen descubrir emociones que jamás imaginaron tener.

Los animales saben agradecer como nadie, con cariño y lealtad demuestran lo mucho que significan sus dueños. La fidelidad se les muy bien, incluso mejor que a nadie.

Y tal es el caso de este perrito llamado Benny, a quien adoptaron hace un año y medio, después del Huracán Harvey, dándole un hermoso hogar y un extraordinario papá.

Scott Ballenger quién fue el afortunado de cuidar de su nuevo compañero perruno, decidieron compartir los mejores momentos, sin ser separados ni un solo instante. Hasta que su dueño se enfermó gravemente y falleció.

Benny comenzó a relacionarse con más personas y otros amigos, pero la relación que tuvo con Scott desde un principio siempre fue diferente. Conectaron de inmediato, apenas se vieron. Siempre iban a todos lados juntos con amor mutuo. Incluso Benny siempre dormía entre los brazos de su papa ideal.

En agosto de 2019, Scott Ballenger fue ingresado al hospital bajo una seria condición. Benny no entendía nada, no quería volver a estar solo. La familia entendió al pobre perrito y decidió llevarlo hasta el hospital, un poco más tranquilo, hizo lo que acostumbraba hacer, estar en sus brazos.

Tras pasar poco más de un año juntos, Benny supo que ese era su último día como compañeros. No se movió por un instante de su lado, incluso se hizo difícil sacarlo, así que toda la familia también consoló al pequeño.

Benny sabía que algo andaba mal. Lo miraba, se movía y lloraba por las noches, pero Scott no reaccionaba. En algún punto Benny comprendió de qué se trataba. De ahí en más, con sus ojos vidriosos, no se movió de su lado.

Puso la cabeza junto a los brazos de su querido dueño y se resignó. Al día siguiente, Scott falleció. Probablemente siempre lo recordará, en especial aquel último día en el hospital. Pero también están los demás Ballenger, que pueden hacerlo sentir como en los brazos de papá.