Conoce la historia de éxito de Sake Dean Mahomed, el exportador de la India que conquistó Europa


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El inmigrante de la India que empezó a exportar champú a Europa en los siglos XVIII y XIX fue un próspero empresario que hasta fue el primer Indio que publicó un libro en inglés.

Una gran cultura de su lugar de nacimiento, India, y un buen aprendizaje en el que sería su lugar de destino, la Inglaterra de finales del siglo XVIII y principios del XIX, le sirvieron a Sake Dean Mahomed para labrarse un futuro y una imagen a base de buena publicidad en novedosos negocios.

Después, el ‘boca a boca’ se encargó de catapultarle al éxito en la mayoría de sus actividades, haciendo que su fama fuese tal que hasta se le conoció por el apelativo de Dr. Brighton y estuvo al servicio de los reyes Jorge IV y Guillermo IV.

Aventurero y viajero, su tiempo en el ejército también le sirvió para aprender técnicas de alquimia para obtener jabones, convertirse en un gran narrador histórico y acabar haciéndose empresario tras emigrar a Gran Bretaña junto a quien hasta entonces había sido su capitán en el frente.

Sake Dean Mahomed, el exportador del champú a Europa

Mahomed obtuvo reconocimiento público por primera vez en su nueva patria, al publicar su autobiografía, titulada ‘The Travels of Dean Mahomed’ (Los viajes de Dean Mahomed), que comienza con los elogios a Genghis Khan.

Posiblemente sin saberlo, se convirtió en el primer indio en publicar un libro en inglés, y el mérito radica en que a pesar de que Gran Bretaña había estado en India durante décadas, el libro de Mahomed fue la primera oportunidad para que los británicos vieran la vida del país asiático desde el punto de vista de un nativo.

Sake Dean Mahomed comenzó a ver la posibilidad de negocio, y lejos de vivir entre los comerciantes de productos de India, la ya numerosa familia se estableció en Portman Square, un centro para la alta sociedad.

El primer trabajo que desempeñó en Londres fue como asistente en el baño de vapor de sir Basil Cochrane. En él mejoró el baño con una práctica que elaboró, denominada ‘champi’, que derivó en el anglicismo ‘shampoo’, y que provenía de la palabra hindi ‘champissage’ para significar un masaje de cabeza.

Cuando la publicidad le dio suficientes clientes como para tener dinero, Mahomed inició su propio negocio, un restaurante, el Hindoostane Coffee House, en el lado oeste de Londres, en el que quiso seguir explotando las posibilidades de la cultura india.

Sin embargo, ya había competencia en la ciudad y en su primera experiencia como empresario se vio obligado a cerrar y a declararse en bancarrota.

Mahomed tenía ya 50 años cuando le tocó reinventarse a sí mismo y lo hizo mudándose de nuevo con su familia, esta vez a Brighton, y haciéndolo en el único trabajo que pudo encontrar:

  • gerente en una casa de baños. Allí se autonombró “inventor de los baños de vapores medicinales de la India”. Sake Dean Mahomed arriesgó todo lo que tenía en su nueva vida y agregó a su nombre el título de título Sake, adornó su currículo para incluir estudios médicos en India antes de unirse al ejército y añadió diez años a su edad para hacer más creíble su experiencia.

Desde ese momento Dean Mahomed anunció sus aceites indios y tratamientos a base de hierbas como una cura para varias dolencias.

Venció el rechazo inicial y la desconfianza con tratamientos gratuitos para quienes no obtenían alivio de enfermedades como el asma, la parálisis y el reumatismo y comenzó a hacer un marketing que en la época ni se presuponía su existencia llenando su consulta de muletas y artilugios que decía que eran de las personas que curaba.

La lujosa instalación atrajo a la clientela de la clase alta aristocrática británica. Incluso los reyes Jorge IV y Guillermo IV patrocinaron los baños de Mahomed y se beneficiaron de los tratamientos, hasta el punto de que lo designaron con el título de Cirujano de Champú del Rey.

En su época de mayor fama, Mahomed se convirtió en un asiduo de las fiestas de sociedad y de las carreras de caballos, pero también en un donante muy generoso para las organizaciones benéficas locales y en organizador de diversas actividades de caridad a lo largo del año.

El reconocimiento a su vida y a su contribución de intercambio cultural entre India y Gran Bretaña llegó el 29 de septiembre de 2005, cuando Westminster descubrió una placa que conmemora la apertura de su restaurante Hindoostane.

La placa está en 102 George Street, cerca del lugar original del restaurante, en 34 George Street. El resto de la humanidad, sin saberlo, le rendimos homenaje a diario cuando nos auto masajeamos la cabeza en la ducha haciendo ‘shampooing’, como él lo definió.