¿Cuántas cuentas bancarias se necesitan?

Si se tuviera que hacer una reducción de cuentas bancarias al máximo de la necesidad, podríamos afirmar que con una única cuenta bancaria a la que asociar los servicios por Internet, las tarjetas, las domiciliaciones y los pagos debería ser suficiente.

Sin embargo, tampoco es conveniente pasar de un extremo a otro. Lo cierto es que podríamos visualizar tres situaciones concretas que justificarían en la actualidad tener una cuenta bancaria más, tres situaciones que además son diferentes entre sí. Así fue repasado en el portal de asuntos financieros mejorescuentascorrientes.com

Cuentas operativas

Cuentas a la vista, cuentas nómina, en definitiva, cuentas que nos permiten una operatividad amplia, donde podemos ingresar dinero, para nuestros gastos y operar a través de Internet. Hoy en día la mejor recomendación para estas cuentas es acudir a las ofertas de cuentas nómina con mayor operatividad, se trata de productos abiertos que además generalmente ofrecen dos cuestiones muy importantes; ausencia de comisiones y gastos y beneficios en forma de bonificaciones o trato preferencial en la contratación de otros productos.

Cuentas de ahorro

Se trata del otro producto en forma de cuenta bancaria que resulta adecuado manejar si se está en situación de ahorrar, por pequeño que sea el ahorro. Generalmente se trata de cuentas no operativas, es decir, donde difícilmente podemos obtener servicios como en el anterior grupo, a cambio, estos productos nos ofrecen una remuneración por el dinero que tenemos interesado en la cuenta.

¿Dos cuentas es bastante?

Con una cuenta operativa en buenas condiciones y con una cuenta remunerada para el ahorro debiera ser suficiente para el usuario. Sin embargo, ni todas las circunstancias son iguales, ni todas las economías domésticas reclaman lo mismo.

Puede darse la circunstancia de que trabajar con dos cuentas remuneradas diferentes, o, puede darse también la circunstancia de querer manejar cuentas conjuntas en el ámbito familiar además de las cuentas individuales, o también, la necesidad de la contratación de cuentas destinadas a soporte de inversiones.

En general, desde el punto de vista del usuario, lo más adecuado sería que esas cuentas conjuntas, o esas cuentas remuneradas ampliadas, no figurarán siempre exclusivamente a su nombre, se trata de diversificar la responsabilidad de la posesión de productos en el entorno familiar; aunque, obviamente, esto tiene mucho que ver con la manera de gestionar los asuntos económicos de cada uno.

Vía: mejorescuentascorrientes.com


Artículos Relacionados