¿Quieres ser millonario? Sólo tienes que hacer esto, pero hay consecuencias

¿Ser millonario será tan bueno como parece? La siguiente historia plantea algunas reflexiones al respecto.

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¿Ser millonario será tan bueno como parece? La siguiente historia plantea algunas reflexiones al respecto.

A menos que se haya nacido rico, probablemente en algún momento de la vida se ha soñado con serlo. Lo cierto es que la riqueza suele revelar la verdad de las personas: la ambición.

Por eso que existe una leyenda urbana que circula en las redes sociales relacionada a la manera más fácil de convertirse en millonario; nada menos, que vender el alma al Diablo.

Cuenta la historia que en un pueblo argentino llamado Angastaco vivía don Hilario, su esposa y sus siete hijos en su humilde morada. Tenían algunas hectáreas y trabajaba la tierra para alimentar a su familia, pero éstas chacras no daban la cosecha suficiente debido a que estaban secas y eran difíciles de sembrar.

Entonces, Hilario al enterarse de ciertas creencias que tienen que ver con espíritus y apariciones, y harto de trabajar sus tierras sin el resultado esperado se dirigió al monte, se sentó en una gran piedra y comenzó a llamar a Lucifer.

El encuentro con Lucifer

Tanto insistió llamándolo que al cabo de un rato Lucifer se hizo presente ante sus ojos y le dijo:

-¿Qué deseas?

– Deseo que mis tierras comiencen a darme las cosechas que hace tiempo no me dan por la sequía… es por eso que he acudido a tí sabiendo que puedes ayudarme en lo que necesito.

– Puedo hacerte un hombre rico por el resto de tu vida, puedo darte fortuna y poder pero no me pidas que solamente tengas cosechas; no hago las cosas a medias ni de a poco, o eres rico o eres pobre, tu eliges. Pero tendrás que sacrificar algo a cambio.

Hilario estuvo pensativo y como lo vio dudar, el diablo le dijo:

– Cuando lo decidas llámame de nuevo y vendré a complacerte.

– Eetá bien, quiero ser rico, pero, ¿qué quieres a cambio?

– Quiero que me entregues el alma de tu hijo primogénito.

– ¡Claro que no¡ Toma la mía no puedo darte a mis hijos.

– Lo siento pero ese es el trato o nada.

Hilario se sintió entre la espada y la pared y luego de un rato de discutir con el diablo aceptó el pacto.

– De acuerdo, dijo Lucifer…a partir de mañana tu vida cambiará para siempre.

Cosechas, bienestar y fortuna, pero ….

Luego de concretar tal pacto diabólico, Hilario se quedó con su angustia por haber entregado a su hijo a cambio de fortuna. Regresó a su casa con su familia sin hacer un comentario al respecto. A la mañana siguiente el campesino sale al monte de cacería llevando a su hijo con él sabiendo que debería cumplir su parte del trato y que el pequeño ya no regresaría a su casa.

Luego de unas horas regresa sin él, y ante la angustia de su mujer, le dice solamente que lo perdió y que seguramente pudo haberse caído al río. Pero, milagrosamente, sus tierras comienzan a dar sus frutos y la fortuna cambia la vida de toda la familia a pesar del dolor por la desaparición de su primogénito.

Entonces, Hilario empieza a comprar ganados y a trabajar también con sus animales para ganar más dinero. Pero cierto día trabajando como siempre en su campo se le aparece nuevamente el diablo, él se asusta y le pregunta que quiere a lo que Lucifer le contesta:

Veo que estás disfrutando de lo que te dí, vine a pedir mi otra parte del trato.

– ¿Que otra parte?, he cumplido con lo que me pediste cuando cerramos el pacto.

– ¿Crees que un alma es suficiente para tanta fortuna? eres rico por el resto de tu vida y aún puedo darte más pero necesito otro de tus hijos y me voy conforme.

– Ni lo sueñes, ya hicimos el pacto y ésto no era parte del acuerdo.

– Si no quieres tendré que quitarte todo lo que te he dado, sería una pena que tu familia vuelva a la pobreza y a la miseria por tu culpa.

– Ya no voy a entregarte el alma de nadie, de nada me sirve la fortuna si no tengo a mi familia completa, aún me pesa la muerte de mi hijo …¡Vete de aquí y ya no regreses!

Lucifer se retira con un gesto malévolo sabiendo cual sería el destino de Hilario por no acceder a su pedido. Pasaron los días y sus tierras empiezan a secarse nuevamente, los animales comienzan y se pierde todo lo que le había llegado de un momento a otro.

Así que Hilario enloquece; siempre escucha la risa macabra del diablo que disfruta de su vida miserable, y en un acto de locura comienza a matar a cada uno de sus hijos y a su mujer para terminar suicidándose.

Sin duda que ésta historia ofrece un contundente mensaje: la felicidad no se obtiene a través de recetas mágicas, sino que se obtiene en base al esfuerzo y dedicación que llevan a soñar con algo aún mayor.

Vía: YouTube

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