Practica el downshifting para trabajar menos y vivir más

El downshifting es un movimiento surgido a finales de los años ochenta en Estados Unidos que proviene de los altos ejecutivos llamados yuppies, quienes tienen como red social preferida a Facebook.

Consiste, básicamente, en trabajar menos para vivir más, en renunciar a sueldos muy altos a cambio de tener más tiempo libre, en definitiva, vivir con menos pero siendo dueños de nuestro tiempo.

Todo empezó cuando estos yuppies comenzaron a darse cuenta de que ganaban mucho dinero, pero trabajaban demasiado, poniendo en peligro su salud, robándole horas a la vida familiar y al sueño, y sufriendo todo el estrés que…

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El downshifting es un movimiento surgido a finales de los años ochenta en Estados Unidos que proviene de los altos ejecutivos llamados yuppies, quienes tienen como red social preferida a Facebook.

Consiste, básicamente, en trabajar menos para vivir más, en renunciar a sueldos muy altos a cambio de tener más tiempo libre, en definitiva, vivir con menos pero siendo dueños de nuestro tiempo.

Todo empezó cuando estos yuppies comenzaron a darse cuenta de que ganaban mucho dinero, pero trabajaban demasiado, poniendo en peligro su salud, robándole horas a la vida familiar y al sueño, y sufriendo todo el estrés que esa vida conlleva.

Pero el caso de los yuppies, aunque es lo más llamativo, no es lo más representativo, pues el movimiento del downshifting ha calado en muchos ciudadanos norteamericanos que no son altos ejecutivos, sino personas normales y corrientes que han tomado conciencia de lo que están haciendo con sus vidas, y por extensión con el planeta Tierra.

El principal valedor es Duane Elgin que con su libro “Voluntary Simplicity” ha dado origen a un importante movimiento (con aspiraciones políticas) llamado “Simplicidad Voluntaria”, o como se les suele llamar, los VS. Pero a ese libro le han seguido otros, y otros, de diferentes autores que recogen el universo ideológico de esta nueva corriente.

Practica el downshifting

No cabe duda que el mundo está necesitando encontrar nuevas fórmulas, como la del downshifting, para vivir en sociedad y respetando la naturaleza, es algo que no se le escapa a nadie.

Pero , la maquinaría socio-económica lleva un ritmo tal, de necesidades y obligaciones, que no hay quien la pare. Sin embargo, es posible practicarlo, tal y como lo demuestran cientos de ciudadanos en todo el mundo.

Sin pretender caer en el extremismo de la alemana Heidemarie Schwermer, psicoterapeuta de más de 60 años, quien ha conseguido vivir sin dinero, damos a conocer algunas de los “mandamientos” del downshifting:

  • Cancelar todas las tarjetas de crédito menos una, reservándola para las emergencias.
  • Tener una sola cuenta bancaria y pagar siempre en efectivo.
  • Llevar al día una libreta de gastos.
  • Hacer por uno mismo las reparaciones del hogar.
  • Renunciar al coche o comprar uno de segunda mano.
  • Usar el transporte público o compartir el vehículo con los compañeros de trabajo.
  • Vivir lo más cerca del trabajo, de forma que se pueda comer en casa e ir y venir andando.
  • Organizarse el trabajo para hacer 30 horas o cuatro días por semana.
  • Dejar de fumar.
  • Perder peso.
  • Reducir el estrés laboral en todo lo que se pueda.
  • No llevar reloj si uno no lo necesita.
  • Hacerse socio de la biblioteca para no tener que comprar, en lo posible, libros ni revistas.
  • Salir de compras sólo cuando sea necesario, y comparar los precios con otras tiendas.
  • Comprar ropa y muebles de segunda mano.
  • En general renunciar a gastos superfluos.

Beneficios del downshifting

Este nuevo estilo de vida provocaría en cada uno de nosotros, y en el entorno, toda una gama de beneficios muy deseables y necesarios.

  • Pasar más tiempo con la familia y los amigos.
  • Participar en actividades voluntarias de ayuda,.
  • Trabajar en desarrollar las potencialidades propias.
  • Se despierta un sentimiento de conexión con la tierra y la naturaleza.
  • Crece la preocupación por la justicia social.
  • Se genera una preferencia por los alimentos menos procesados y más naturales.
  • Se tiende a buscar un medio de vida que a la vez contribuya al bienestar del mundo.
  • Cobran menos importancia los roles sexistas.
  • Hay un despertar a las formas no verbales de comunicación tales como la mirada, los abrazos, el silencio, etc.

Vía: elciudadano.cl
Foto: puntolaboral

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