Lo que deberías saber para que seas más valorado en la oficina

Cuando uno se siente halagado, valorado y apreciado en su centro de trabajo, es más probable que se comprometa y sea más productivo en la oficina.

Pero, ¿Qué sucede si uno no es valorado como debería ser? Actualmente existen, sin duda, una gran cantidad de personas que están sintiendo esta sensación cada día: más agotamiento, más estrés, más demandas.

Entonces, el antídoto es muy simple: la valoración o apreciación.

Y es que si un empleado es valorado disfrutará más de su labor, se desempeñará mejor y se sentirá comprometido con lo que está haciendo.

Pero, por alguna razón, hay casos…

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Cuando uno se siente halagado, valorado y apreciado en su centro de trabajo, es más probable que se comprometa y sea más productivo en la oficina. Pero, ¿Qué sucede si uno no es valorado como debería ser?

Actualmente existen, sin duda, una gran cantidad de personas que están sintiendo esta sensación cada día: más agotamiento, más estrés, más demandas. Entonces, el antídoto es muy simple: la valoración o apreciación.

Y es que si un empleado es valorado disfrutará más de su labor, se desempeñará mejor y se sentirá comprometido con lo que está haciendo. Pero, por alguna razón, hay casos que uno está haciendo un gran trabajo, pero no percibe esa gratitud.

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Entonces, si se ha llegado a este punto, es el momento de hacerse sinceramente las siguientes preguntas:

1. ¿Muestro aprecio por los demás?

Si se desea que la gente actúe de cierta manera hacia uno, se debe empezar a actuar de esa forma hacia los demás.

Por ejemplo, se puede reconocer los logros de los miembros del equipo yendo a sus oficinas o con solo enviar un e mail (con copia al jefe). La idea es pensar en su propio equipo.

2. ¿Realmente los estoy escuchando?

Muchas veces los filtros internos pueden sesgar de alguna forma la realidad. Por ejemplo, alguien puede decir que se hizo un “gran trabajo”, pero se respondió con brusquedad: “Oh, eso fue fácil, no fue una gran cosa” para luego olvidar rápidamente toda la conversación.

Hay que tener en cuenta que regularmente uno está mucho más propenso a aceptar las críticas que elogios. Así que la próxima vez que alguien es elogiado, debe darles gracias por ello.

3. ¿El jefe sabe realmente lo que se hace?

Si los gerentes y líderes empresariales no tienen idea de lo que uno está haciendo en la oficina , ¿cómo pueden reconocerlo o elogiarlo? Por ello ello deben diseñarse canales de comunicación que estén 100% abiertos para que el jefe realmente sepa lo que el subalterno está trabajando.

4. ¿Tengo un gran ego?

Hay casos en que uno ofrece la sensación que se está haciendo un trabajo fácil, que parezca demasiado fácil por lo que es visto como un genio que no puede necesitar de la apreciación. En este caso, lo que se tiene que hacer es modificar la perspectiva reconociendo que el comportamiento hacia uno sea un halago muy sutil.

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5. ¿Cómo uno puede recompensarme a sí mismo?

Mantener un buen equilibrio entre la vida laboral y familiar puede resultar difícil, pero nunca hay que subestimar la importancia de retribuirse uno mismo. La idea es darse crédito donde es debido, y encontrar vías de recompensarse a sí mismo con mayor felicidad en la oficina.

Sobre todo, hay que tener presente que la apreciación comienza desde dentro del entorno laboral.

Así que la próxima vez que uno se sienta poco valorado o apreciado, se debe hacer una lista de todas las cosas que uno aprecia sobre sí mismo y ser agradecido.

Luego de leer esta nota, ¿podrías hacerlo?

Vía: inc.com
Foto: managementjournal.com

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