La regla de las 5 horas que siguen las personas más brillantes cada día

personas exitosas

¿Sabías que las personas exitosas y más brillantes se han adaptado a una regla inventada en el siglo XVIII? Es la regla de las 5 horas.

Primero, hay que señalar que tales personas son las que más lo aprenden y más lo desarrollan. Por ejemplo, Steve Jobs fundó Apple sabiendo muy poco de ordenadores o de negocios, pero se convirtió en uno de los empresarios más exitosos de EE.UU. (Apple, Next y Pixar son sus obras).

Algo parecido se puede decir de Bill Gates, un informático apasionado, pero que apenas sabía de empresas, pero su tesón le hizo aprender a crear y a manejar un imperio multimillonario.

Le regla de las 5 horas

Ellos son solo dos ejemplos, pero hay muchos más donde la fue no acomodarse en un puesto intermedio, sino seguir aprendiendo día a día. Y lo han hecho adaptando una regla inventada en el siglo XVIII: la regla de las 5 horas.

Te puede interesar: 18 reglas de Dalai Lama para vivir en armonía

Precisamente, en un artículo de Michael Simmons cofundador de la empresa Empact, en la web Inc, señala que tanto Jobs como Gates han seguido a lo largo de su existencia lo que él denomina la regla de las 5 horas: una hora al día durante los cinco días laborables de la semana (en los fines de semana se descansa).

Esta norma, ideada por el prolífico inventor Benjamin Franklin es la siguiente:

  1. Levantarse por la mañana muy temprano y leer y escribir
  2. Escribir una serie de objetivos personales y evaluar continuamente si se está cerca de lograrlos.
  3. Crear un club para personas similares a nosotros para intentar influir en la sociedad y mejorar el mundo.
  4. Convertir las ideas en experimentos.
  5. Tener momentos de reflexión por las mañanas y por las tardes.

Daba igual que las jornadas de Franklin fueran agotadoras, ya que siempre cumplía con la regla de las 5 horas. Y no le fue nada mal: es considerado como uno de los inventores más importantes de la historia.

Lo cierto es que los emprendedores modernos quizás no tengan tanto tiempo o no puedan aprovechar las horas como lo hizo Franklin, pero sí que tienen en común una cosa con él: su deseo voraz de asimilar conocimientos y técnicas.

¿Ejemplos? Warren Buffett pasa 6 horas al día leyendo periódicos e informes corporativos; Bill Gates lee 50 libros al año, Mark Zuckerberg lee uno cada dos semanas, mientras que Elon Musk leía 2 libros al día cuando era un estudiante.

Claves para el siglo XXI

Simmons recomienda adaptar la norma de las 5 horas a los tiempos modernos. Para él, la clave es lograr cada día una o dos horas de espacio vacío: en vez de acabar tareas laborales durante esos 120 minutos, dejarlos despejados para pensar, para leer y sobre todo, para aprender algo nuevo.

Una vez liberado ese tiempo, la clave estaría en estos cinco puntos:

1. Planificar el tiempo de aprendizaje: saber lo que se desea aprender y especificar los objetivos.

2. Practicar: de una forma honesta, sabiendo que se debe mejorar y nunca quedarse solo en los que ya se sabe.

3. Meditar: hay que dedicar unos minutos al día para reflexionar sobre lo que se aprende y hacerse preguntas uno mismo. Así se elevará la creatividad.

4. Guardar tiempo para aprender: leer, estudiar, practicar, dialogar, discutir, asistir a clases… Siempre hay que dejar un huevo al día para estas actividades y respetarlo.

5. Resolver los problemas y hacer experimentos: nada de procrastinar, y es mejor acabar con un contratiempo cuando todavía es pequeño que dejarlo pasar y se convierta en un tema mucho más grave. Estos hábitos pueden convertirse en ideas de negocio.

Vía: Yahoo Finanzas
Foto: embajadadelexito.com

Lee también: CURSOS DE DESARROLLO PERSONAL

Pedro O
Sobre Pedro O 27397 Artículos
Editor en Pymex desde 2014

Artículos Relacionados