Cómo asumir la bancarrota


Si usted es una persona natural con negocio propio y no tiene posibilidades de pagar sus deudas, puede acudir al Indecopi para declararse en insolvencia.

No necesita ser una gran empresa para acogerse a un proceso concursal.

Declararse en bancarrota no quiere decir, necesariamente, el fin de su vida financiera.

Puede ser un mecanismo que le ayude a salir de las deudas que hoy no puede pagar.

Una persona natural también puede acudir al Indecopi para pedir su declaración de insolvencia, siempre y cuando realice una actividad empresarial, es decir, tenga un negocio, cuyas deudas o pérdidas estén por encima•••

Ver artículo completo

Si usted es una persona natural con negocio propio y no tiene posibilidades de pagar sus deudas, puede acudir al Indecopi para declararse en insolvencia. No necesita ser una gran empresa para acogerse a un proceso concursal.

Declararse en bancarrota no quiere decir, necesariamente, el fin de su vida financiera. Puede ser un mecanismo que le ayude a salir de las deudas que hoy no puede pagar.

Una persona natural también puede acudir al Indecopi para pedir su declaración de insolvencia, siempre y cuando realice una actividad empresarial, es decir, tenga un negocio, cuyas deudas o pérdidas estén por encima de los S/.180 mil.

Alfonso Fernández Maldonado, experto del estudio Avendaño, Forsyth & Arbe, explica que el deudor tiene dos posibilidades: un concurso preventivo o uno ordinario. En el primer caso, la persona deudora presenta un plan de refinanciamiento a sus acreedores, quienes decidirán si lo aprueban o no.

“De esta manera, la persona en problemas paga de acuerdo con un cronograma y a una sola institución, en este caso, la junta de acreedores”, indica.

En el proceso ordinario, en cambio, la decisión de declarar si la empresa está en posibilidades de ser refinanciada corresponde a los acreedores, quienes también podrán señalar la liquidación de la misma, anota.

Alberto Villanueva, socio principal del estudio AV Abogados, considera que el sistema concursal permite a un pequeño empresario tener “una segunda oportunidad”, pues siempre existe la posibilidad de que su negocio fracase por distintos factores. “Te da la ocasión de reiniciarte en la vida productiva desde cero”, asegura.

Por su parte, Fernández Maldonado precisa que los documentos que pide el Indecopi a personas naturales para certificar la deuda suelen ser mucho menos complejos que si se tratara de una empresa. “Solo los estados financieros que sustenten el pedido”, refiere el especialista.

Fuente: Perú21.pe

Articulos Relacionados

Sobre Pedro O 32461 Artículos
Editor en Pymex desde 2014

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion