Messi y Maradona, dos formas de liderazgo

Tras perder su cuarta final con Argentina, Lionel Messi, aseguró que deja la "albiceleste" al haber perdido la oportunidad de convertirse en campeón con su selección en la Copa América Centenario 2016.

¿Pudo haberse convertido en el Maradona del siglo XXI, quien sigue siendo el jugador más querido por los aficionados argentinos? A sus 29 años, Messi, máximo goleador histórico de Argentina (55 goles), capitán y estrella absoluta del combinado de Martino, deja la selección después de 113 partidos y once años con su selección, y luego de haber disputado cuatro Copas América y tres Mundiales cayendo en cuatro finales;…

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Messi vs Maradona

Tras perder su cuarta final con Argentina, Lionel Messi, aseguró que deja la “albiceleste” al haber perdido la oportunidad de convertirse en campeón con su selección en la Copa América Centenario 2016. ¿Pudo haberse convertido en el Maradona del siglo XXI, quien sigue siendo el jugador más querido por los aficionados argentinos?

A sus 29 años, Messi, máximo goleador histórico de Argentina (55 goles), capitán y estrella absoluta del combinado de Martino, deja la selección después de 113 partidos y once años con su selección, y luego de haber disputado cuatro Copas América y tres Mundiales cayendo en cuatro finales; tres de Copa América (2007, 2015 y 2016) y una de la Copa del Mundo (2014) con su país.

“Es difícil, el momento es duro para cualquier análisis. En el vestuario pensé que se terminó para mí la selección. No es para mí. Es lo que siento ahora. Es una tristeza grande que me vuelva a pasar. Me tocó fallar el penalti a mí, era importantísimo. Ya está, es por el bien de todos. No nos conformamos con llegar a la final y no ganarla. Ya lo intenté mucho, ser campeón con Argentina. No se dio, no lo pude conseguir”, confesó.

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A diferencia de su carrera en el Barcelona, donde ha ganado una veintena de coronas que lo llevaron a ser elegido como el Mejor Futbolista del Año en cinco oportunidades, y ganador de cinco Copas de Oro, la suerte le ha sido esquiva con la “albiceleste”.

Sin duda que la decisión de Messi se transformó en un tema de debate nacional en toda Argentina donde ya que ocupó los programas de radio y televisión con posiciones divididas entre quienes lo apoyan y quienes lo critican por no haber conseguido jamás un título internacional con el representativo patrio.

Las críticas han sido permanentes por parte incluso de periodistas deportivos, desde detalles como el hecho de que Messi no cante con pasión el himno nacional previo a los partidos, hasta que escatime su talento cuando defiende la camiseta argentina.

El problema central es que siempre se ha querido que Messi supla a Diego Armando Maradona, quien sigue siendo el jugador más querido por los aficionados argentinos gracias a la Copa del Mundo que alzó en México 86. Messi, en cambio, perdió tres finales de la Copa América y la de Brasil 2014, derrotas que alimentaron su frustración porque a ningún otro jugador se le exige tanto como a él.

  • Messi vs Maradona, dos formas de liderazgo

Messi es una estrella del fútbol que se destaca por encima de los demás futbolistas del planeta. Pero a pesar de sus éxitos, se siguen poniendo en duda sus cualidades de conductor y líder. A diferencia de Diego Maradona -se afirma- que Messi no es capaz de “ponerse el equipo al hombro”. “Es muy buena persona, pero no tiene mucha personalidad para ser líder”, dijo recientemente Maradona.

En líneas generales, se pueden distinguir dos formas de liderazgo:

1. El líder autoritario

Muchos señalan que el estilo de conducción de Maradona se asemeja al liderazgo autoritario y arbitrario. Entre las características es que este tipo de jugadores impone su voluntad sin consultar la opinión de sus colaboradores, más que para confirmar la propia. Un conductor autoritario puede incluso ser generoso, pero exige a cambio total sometimiento.

Además, al ser una figura irreemplazable, y pese al ímpetu que pueda proporcionar al colectivo a corto plazo, estos líderes acaban finalmente por debilitar al grupo, por ejemplo, cuando deje el puesto, no habrá sucesor ni conducción.

También manejó a voluntad del equipo, aún por encima del director técnico; sumisión del grupo a las exigencias del conductor, enfrentamiento público ( especialmente con el periodismo) y acaparamiento de toda la atención pública, reduciendo al grupo al rol de apéndice mediático del líder.

2. El líder democrático

Messi, por su parte, encaja en un modelo alternativo de liderazgo más democrático, donde las iniciativas del conductor presuponen las iniciativas de los demás integrantes del grupo.

Pero al permitir crecer a sus colaboradores sin que eso signifique una amenaza a su propia posición, prioriza indirectamente los mecanismos -las instituciones, si se pretende aplicar este análisis a la sociedad- que en el momento del retiro del líder permitirán el ágil traspaso a una nueva conducción.

Por esa razón, el conductor democrático mantiene siempre un perfil bajo: más que por las palabras del líder, el grupo se expresa mediáticamente a través de sus logros. En este caso, Messi no puedo lograr ser campeón del mundo con la “albiceleste”, como lo hizo otro genial jugador de fútbol con tres mundiales : Pelé.

Vía: mundoejecutivo.com.mx/ elemprendedor.ec
Foto: Youtube

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