¿Se puede ser más productivo? Conoce 3 métodos infalibles

La competencia es feroz. El mundo globalizado en el que vivimos nos obliga a tener en mente, casi para cualquier proceso operativo, la variable de la productividad. Y es que mantener la mente enfocada entre la vorágine de información, ideas, pedidos, llamadas y tareas; puede resultar una tarea difícil de concretar, incidiendo en los resultados deseados.

Vivimos en la sociedad del conocimiento y de la información, cuya productividad está sometida a números medibles en lo tangible. El portal digital emprenderalia.com explica que en variables como productividad se debe tomar en cuenta criterios de organización y estrategia.

“Por ejemplo, en el mundo del software, la productividad no se mide por el número de líneas de código que generes, pues un ejército de monos aporreando un teclado sería el vencedor. La productividad eficiente estaría en un código bien estructurado y probado, que se retorne lo menos posible al equipo de soporte para su corrección y mantenimiento”, precisa la lectura de emprenderalia; complementando que no todo el buen trabajo se limita al volumen de producción.

La buena gestión del tiempo

Hay personas que son muy rentables con su tiempo gracias a su productividad y organización, superando a otras con mayor conocimiento y experiencia. También encontramos que hay personas que son mucho más productivas a primeras horas de la mañana, mientras que otras que lo son a últimas horas de la tarde.

Hay personas que con motivación y creatividad superan las expectativas de productividad, mientras que otras sólo son productivas de forma autómata y mecánica. Los problemas personales, las enfermedades, los estados de ánimo, los cambios en las planificaciones y otros factores de influencia también condicionan la productividad.

Para ser productivos primero hemos de ser organizados, pues saber qué hacer, por qué, cuándo y cómo, es mucho más importante que hacer las cosas como un pollo sin cabeza. Es como hacer un viaje sin saber a dónde ir, por dónde ir, qué climatología nos espera, qué tipo de carreteras encontraremos o si llevamos el coche adecuado.

Métodos GTD (Getting Things Done)

Fue creado por David Allen y puede ser entendido como “tener las cosas hechas”, materializado con cinco principios sencillo y prácticos.

  • Recopilación: Captura todas las cosas que van surgiendo y que necesiten atención posterior, depositando recordatorios en una bandeja de entrada llamada también inbox, canasto o cesto.
  • Procesamiento: Analiza cada una de las cosas que hay en la bandeja de entrada, decidiendo qué hacer con ellas.
  • Organización: Clasifica en listas las cosas que se han procesado, a fin de llevar un seguimiento de las mismas.  La organización propone cuándo acometer las tareas de la manera más eficiente.
  • Revisión:  Comprueba las listas con frecuencia, para reorganizar las mismas de acuerdo a las circunstancias y a las necesidades de ese momento, eliminando de las tareas concluidas.
  • Hacer: Ejecuta las tareas.

Método autofocus (AF4)

Creado por Mark Forster, es un método muy potente y sencillo de organización que mantiene todas las tareas en una única lista, las cuales van evolucionando con su uso.

El método, de forma sintetizada, está basado en:

  • Recopilar en una lista las ideas y tareas que se te ocurran.
  • Al final de la lista se traza una línea para cerrar la lista.
  • Cualquier idea o tarea nueva se anotarán debajo de esta línea, en una nueva lista abierta.
  • Se trabaja sobre la lista cerrada, revisando de la primera a la última, cada una de las tareas.
  • Se elige una tarea a ejecutar, mediante el criterio que estimemos necesario: urgencia, importancia, dificultad, predilección, etc.
  • Hacer la tarea.
  • Si terminamos la tarea, se tacha la tarea de la lista.
  • Si nos cansamos de la tarea, o abordamos otra tarea más urgente, o cambiamos de tarea (por el motivo que sea), se tacha la tarea de la lista, anotándola en la lista abierta para saber que la tarea sigue incompleta.
  • La revisión se realiza hasta llegar a la línea que separa la lista cerrada y la lista abierta.
  • Se repite la revisión hasta que la lista cerrada tenga todas sus tareas tachadas.
  • Iniciar una revisión en la lista abierta y crear una línea para cerrar la lista, repitiendo el ciclo nuevamente.

Técnica del Pomodoro

Para una gestión del tiempo eficaz y productiva, es recomendada la ‘técnica del pomodoro’ (“tomate”, en italiano, inspirado en el medidor de tiempo que hay en las cocinas), creada por Francesco Cirillo, que consiste en la definición y división de tiempos de trabajo (o pomodoros) de 25 minutos, separados por pausas.

La premisa de esta técnica es que los períodos, con sus pausas, mejoran la habilidad y la concentración mental. Su uso está recomendado en tareas con carga y esfuerzos mentales, como la del desarrollo del software (disciplina en la que se concibió originalmente).

Vía: emprenderalia.com

 

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Escritor y Comunicador, escribe en Pymex desde el 2016. Le gustan los temas políticos y de emprendimiento de pymes.

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