3 claves para ser más productivo con el Home Office

Aunque aún está en pañales en nuestro país, el Home Office ofrece una alternativa viable tanto para empresas como para usuarios.

Hace algunos años se hablaba de teletrabajo, pero ahora es el término más usado; una tendencia que surgió con la crisis financiera del 2009 en el que las empresas vieron su viabilidad para reducir costos como movilización de los empleados y alquiler de oficinas.

Pero el Home Office es más que eso.

Es la forma en que los empleados concilian su vida personal y profesional ya que trabajan desde la casa.

Sin embargo, uno de los principales argumentos contra…

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Aunque aún está en pañales en nuestro país, el Home Office ofrece una alternativa viable tanto para empresas como para usuarios.

Hace algunos años se hablaba de teletrabajo, pero ahora es el término más usado; una tendencia que surgió con la crisis financiera del 2009 en el que las empresas vieron su viabilidad para reducir costos como movilización de los empleados y alquiler de oficinas.

Pero el Home Office es más que eso. Es la forma en que los empleados concilian su vida personal y profesional ya que trabajan desde la casa. Sin embargo, uno de los principales argumentos contra estas iniciativas es una problemática que atañe a todos los seres humanos: el postergar las cosas.

Y es que, fuera de un entorno regulado y delimitado como la oficina, una de las preocupaciones de los empleadores es que al carecer de una supervisión los trabajadores puedan distraerse o pierdan tiempo que deberían destinar a cumplir con su trabajo. Entonces, se trata de cumplir objetivos, no de horarios.

En este sentido, se calcula que el 90% de las personas no tienen un método para administrar su tiempo, porque en realidad no existe un esquema único para distribuir las tareas, sino que cada individuo se plantea una organización de acuerdo a su experiencia empírica. Así quien trabaja desde casa, las empresas han identificado dos perfiles frecuentes en ellos : procrastinator o workaholic.

En ambos casos, al no contar con un límite físico para su operación, unos tienden a posponer el trabajo en favor de otras actividades, mientras que otros desplazan sus necesidades personales al enfocarse completamente en el cumplimiento de objetivos profesionales, ya que las barreras de horario se han difuminado.

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Así que los especialistas han establecido tres principios a definir para la administración del tiempo:

1. El reloj y la brújula

Muchos piensan que administrar el tiempo es la herramienta más importante, pero en realidad la brújula es el instrumento que ayuda a identificar a dónde uno va. Es necesario determinar lo que se quiere hacer con la vida, porque el tiempo es un recurso más y se tiene que usarlo para lograr los objetivos que se quiere alcanzar. Hay que ponderar los roles que van a permitir lograr lo que se desea y priorizar los más importantes.

2. De lo urgente a lo importante

Cada persona elige sus diferentes roles de vida que, una vez definidos y enlazamos con los objetivos que se busca, se puede empezar a administrar el tiempo a partir de dos factores: lo urgente y lo importante. Lo urgente es aquello que una presión externa lleva a concretarlo en ese momento, la importancia es el valor que se le asigna a las cosas. Así que la combinación de estos factores ayuda a identificar la ruta más eficiente en la toma de decisiones.

3. Crear un ambiente de productividad

Y luego que se tiene un proceso de objetivos establecido y los criterios adecuados para priorizar actividades, la cuestión es mantenerse enfocado. El Home Office, entonces, es una muy buena alternativa laboral, pero se tiene que crear un entorno físico apropiado para trabajar, de modo que el empleado pueda evitar las distracciones y aprovechar mejor las herramientas tecnológicas que tiene a su favor.

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