4 maneras de ser más eficiente en el trabajo

Si queremos aumentar nuestro nivel de producción en el trabajo, lo mejor es que contemos con las herramientas correctas. Por ello, te daremos algunos consejos con los que aumentar tu efectividad.

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Hablar de eficiencia en el ámbito laboral, es remitirnos a un enfoque holístico que no necesariamente implica la automatización  y la producción en masa propias de ciborgs o de fábricas con alta tecnificación. Es más una permanente revisión y adecuado enfoque de nuestros recursos y energías, soportado por la disciplina y la constancia. Para aportar sobre este tema compartiremos 4 maneras de ser más eficiente en el trabajo.

1. Prioriza tus actividades

Arrancar el día con un detallado listado de pendientes y funciones previamente discriminadas; automáticamente nos da la ventaja cuando tenemos que enfrentar rígidos tiempos de entrega, estrictos horarios para diligencias burocráticas o urgencias. Amén de permitirnos precisar las actividades realmente significativas y garantizar su cumplimiento, durante nuestra jornada de trabajo.

2. Evalúa y calcula tus tiempos

Monitorear y registrar el tiempo requerido en cada actividad laboral, podría ser fácilmente tildado de comportamiento maniático. Pero, lo cierto es que, tales datos resultan invaluables para predecir cuántos objetivos pueden ser alcanzados dentro de nuestro horario. Así como ajustarnos a las diversas exigencias que puedan ir apareciendo en el proceso.

3. Elimina las distracciones

Es vital tener siempre en cuenta que el tiempo es nuestro recurso más valioso, cualquier fuente de perturbación, distracción o imprevisto puede alejar nuestra eficiencia de las metas que nos hemos trazado. Por eso siempre será recomendable un mínimo de aislamiento, donde celulares, conversaciones  y chismorreos sean atendidos durante el almuerzo, breaks o fuera del horario de trabajo.

4. Una cosa a la vez

Nunca falta alguien que sobrevalora sus capacidades y energías, creyendo con vehemencia ser polifuncionales. Pero ciertamente todos alcanzamos nuestro principio de Peter, es decir nuestro máximo nivel de incompetencia.  Sobre todo, cuando nos saturamos de actividades en cantidad y magnitud.

Esta situación termina siendo contraproducente y frecuentemente terminamos por no lograr nada al querer hacer todo. Recuerda siempre, mejor paso que dure a trote que canse.

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