10 errores que no debes cometer en tu vida profesional

Si se desea tener el mejor rumbo posible en la carrera y poder encontrar un nuevo trabajo rápidamente, hay que evitar cualquiera de los errores que le presentamos a continuación.

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Actualmente, el mercado de trabajo se ha vuelto complicado por lo que podrían haber complicaciones para adaptarse a ese entorno cambiante y que no deja demasiado margen para el error.

Entonces, si se estudia una carrera, o se busca el primer trabajo, o se está ya trabajando, e incluso si se piensa en cambiar porque la vida profesional no es lo que siempre se ha deseado, hay que afanarse en nuevas soluciones y medir la posibilidad de equivocación al milímetro.

Aquí ofrecemos entonces 10 errores que se tiene que evitar a toda costa para lograr tener la felicidad laboral:

1. No saber qué carrera emprender:

Son muchos los jóvenes que improvisan su llegada al mundo laboral sin tener en cuenta el abismo que existe entre la escuela y la universidad y las necesidades reales de las empresas y el mercado profesional. Así que más allá de los contenidos técnicos, es vital esforzarse por cambiar esos conocimientos por habilidades y competencias.

2. No tener capacidades que exige el mercado laboral:

A pesar de la incertidumbre de un mercado sociolaboral cambiante y donde resulta difícil aconsejar sobre las carreras más adecuadas, es posible detectar algunas capacidades que definen los perfiles con más futuro para adaptarte al nuevo escenario profesional.

3. Fijarse más en el sueldo que en el propio desarrollo:

Muchas veces difícil resolver el dilema si es preferible trabajar en algo que no gusta demasiado, pero que se gana mucho dinero, o si es mejor tener un empleo seguro que satisfaga plenamente, aunque esté mal retribuido. Hay que saber que los trabajos que producen más felicidad son las que implican un mayor grado de realización personal, y se basan por tanto en las actividades que aportan un alto valor.

4. Nunca haber sido feliz en el trabajo:

La felicidad en el trabajo no está precisamente en la actividad que se realiza. Hay que conocerse a sí mismo, saber cuáles son los conocimientos y habilidades.  Y se ha de hacer lo que se sabe hacer y aquello con lo que se disfruta. Ése será el mejor empleo del mundo. No hay que olvidar que hoy las empresas necesitan del talento, creatividad, adaptabilidad e innovación de las personas. Y a la vez, la gente requiere un trabajo que contribuya a incrementar el nivel de felicidad.

5. No entender que el trabajo para siempre se acabó:

La garantía de un empleo para siempre nunca ha sido el factor de motivación para los más productivos. Así que al no tener perdurabilidad, hay que tener en cuenta que la carrera profesional debe enfocarse hacia un escenario laboral donde los trabajos tenderán a ser casi por proyectos. Para el profesional no cualificado, debe tener en cuenta que habrán ciclos forzados por la dinámica del mercado.

6. No atreverse a dejar la empresa o empleo:

Para muchos, tener empleo se transforma con el paso del tiempo en una sensación de aburrimiento y cierta depresión. Aún así, no son capaces de abandonar ese trabajo que aborrecen o de una empresa que los maltrata. Hay que pensar en determinadas habilidades y competencias que ese trabajo supuestamente odioso potencia en el empleado; y analizar cómo se puede enriquecer esa actividad que se odia.

7. Tener miedo a crear una propia compañía:

Hoy, en vez de huir de un empleo, quizás sea el momento de crear una propia compañía. Y si no se siente capaz para emprender una aventura empresarial por su propia cuenta, entonces no se tiene el ADN emprendedor.

8. No saber venderse para conseguir un ascenso:

En casi todas las empresas hay empleados muy fiables, pero cuyas capacidades no sirven para casi nada porque son prácticamente invisibles y que no tienen una imagen especial que las distinga, y que incluso pueden pasar a simple vista por personas de bajo nivel, pero resultan asombrosas en su trabajo. La clave está en tener confianza en uno mismo y saber contar acerca de quién es y qué se ha hecho; superar la timidez y ser auténtico, porque decir la verdad llevará a ganarse confianza y el respeto de los demás.

9. No lograr que el jefe reconozca la labor:

Hay gente que se dedica a hacer política en la oficina trabajo. La cuestión es que muchas empresas –y jefes– no sólo aceptan esto, sino que lo recompensan. Dicen premiar los logros, pero prospera un tipo de personas que no suele conseguir casi nada. Quizá nunca se ha preocupado que el jefe haya hecho una evaluación real y justa del desempeño.

10. Nunca saber gestionar la marca personal:

Construir una marca personal sólida no tiene que ver con decirlo a la gente lo bueno que es uno. Está relacionado con mostrar la grandeza. Hay que ser fiel a los principios y valores que muchas veces impide generar desconfianza, que es el camino más rápido para arruinar la reputación. Así que conviene no dejarse llevar por la popularidad en temas de marca personal, que es la idea clara y poderosa que viene a la mente cuando otra persona piensa en uno.

Fuente: Expansion

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