Estos son los errores que debes evitar a toda costa a la hora de facturar

Una de las partes principales de la contabilidad de un negocio son las facturas, tomando en cuenta que también desempeñan el rol de comprobante legal de una transacción comercial.

También se utilizan para certificar la correcta gestión de una empresa y reclamar deducciones de impuestos.

No obstante, estás facturas pueden quedar anuladas cuando se cometen algunos de los errores que a continuación te presentaremos: 1.

Enviar sin revisar: A parte de incluir todos los datos formales exigidos por la ley, es conveniente repasar el documento antes de ser enviado.

Uno de los errores más comunes es que se aprovechan la…

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Una de las partes principales de la contabilidad de un negocio son las facturas, tomando en cuenta que también desempeñan el rol de comprobante legal de una transacción comercial. También se utilizan para certificar la correcta gestión de una empresa y reclamar deducciones de impuestos.

No obstante, estás facturas pueden quedar anuladas cuando se cometen algunos de los errores que a continuación te presentaremos:

1. Enviar sin revisar:

A parte de incluir todos los datos formales exigidos por la ley, es conveniente repasar el documento antes de ser enviado. Uno de los errores más comunes es que se aprovechan la base de un documento antes hecho similar y olvidan cambiar datos básicos (fecha de emisión, concepto).

2. Facturar después de tiempo:

Hay que tomar en cuenta que el plazo que hay para emitir una factura desde que se realiza un servicio o entrega un producto, la agencia tributaria establece lo siguiente: “Si el destinatario de la operación es empresario o profesional, la factura deberá expedirse antes del día 16 del mes siguiente a aquél en que se haya producido el devengo del Impuesto correspondiente a la citada operación, incluidas las facturas recapitulativas. El plazo de envío es de un mes a partir de la fecha de su expedición”.

3. Pasar por alto la fecha de vencimiento y la forma de pago:

Es conveniente especificar en la factura todas las condiciones de cobro y dejar claro cual es la fecha de vencimiento máximo de dicha factura.

“En muchas ocasiones observamos en facturas se planifican incluso a 90, 120 días o más, por Ley (concretamente, la Ley de Morosidad Ley 15/2010), establece que debería fijarse en un máximo de 60 días. 60 días desde la recepción de las mercaderías o la prestación de servicios. Incluso, si no hubiera nada estipulado en factura, o bien, no existe ningún pacto entre las dos partes, el plazo de tiempo por defecto es de 30 días”. informa blueindic.

4. No tener copia de la factura:

Es recomendable tener siempre todas las facturas y justificantes que se generan con tu actividad comercial o profesional. “La obligación de expedir y entregar facturas o documentos sustitutivos y conservar las facturas, documentos y justificantes que tengan relación con sus obligaciones tributarias” esto recuerda a empresarios y profesionales La Agencia Tributaria.

5. Enviar la factura a departamento o personas equivocadas:

Este siempre ha sido un grave error, pero ahora, con el endurecimiento de la ley de protección de datos, es un poco más delicada por lo que hay que poner mas atención en enviar la factura a la personas, cliente o departamento que corresponda.

Fuente: emprendedores.es

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