Conservar una buena salud financiera

Para la directora de Economía de Skandia, Catalina Tobón, las personas que gozan de buena salud financiera son aquellas que mejor planean sus finanzas personales, sin importar cuál sea su nivel de ingresos, pues este es un ejercicio que se aplica a cualquier situación, y se trata de optimizar al máximo los ingresos de un individuo o núcleo familiar.

Evitar excesos: Así como el cuerpo debe evitar el abuso de licor, cigarrillo, o la mala alimentación, lo más saludable para el bolsillo es medirse en los gastos, pues a veces, sin darnos cuenta, compramos productos que no son necesarios o destinamos…

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Para la directora de Economía de Skandia, Catalina Tobón, las personas que gozan de buena salud financiera son aquellas que mejor planean sus finanzas personales, sin importar cuál sea su nivel de ingresos, pues este es un ejercicio que se aplica a cualquier situación, y se trata de optimizar al máximo los ingresos de un individuo o núcleo familiar.

Evitar excesos: Así como el cuerpo debe evitar el abuso de licor, cigarrillo, o la mala alimentación, lo más saludable para el bolsillo es medirse en los gastos, pues a veces, sin darnos cuenta, compramos productos que no son necesarios o destinamos más dinero a asuntos que no son prioritarios, con lo cual terminamos gastando más de lo que recibimos. Lo ideal es que no se destine más del 30 por ciento de los ingresos a la manutención.

Ejercicio permanente: Se debe tener una disciplina de ahorro que permita afrontar situaciones difíciles. Una persona saludable financieramente debería tener asegurada a su familia con un mínimo de sus ingresos mensuales por cinco años, además, cotizar para su pensión y tener un producto de ahorro complementario.

Sana ‘alimentación’: En materia de finanzas, la ‘alimentación’ corresponde a los ingresos de una persona, de ahí que haya necesidad de identificar con claridad con cuánto se cuenta cada mes para, de esta forma, saber cómo se puede distribuir mejor esos ingresos.

Ojo con el ‘colesterol’: En cuestiones de plata, el nivel de endeudamiento es como el colesterol: se tiene, pero igual hay que evitar que este se desborde. Los expertos aconsejan que no se debe asignar más del 20 por ciento al pago de la hipoteca y no más de 10 por ciento para otras obligaciones, como tarjetas de crédito.

Chequeos periódicos: No está de más que, así como se acude con frecuencia al médico, también se busque asesoría de un experto para cuidar la ‘salud’ de su dinero.

‘Sobrepeso’: Uno de los enemigos de la salud es el sobrepeso y sólo se consigue un nivel adecuado si se sigue con disciplina una dieta sana. En la planeación de las finanzas es fundamental definir objetivos, fijar plazos y prioridades, ya que sólo así se conseguirá mantener controlados los recursos y se evitará un desbordamiento del gasto.

Emociones, malas consejeras: Cuando se trata de velar por la salud financiera, no hay excusa que valga. Cada decisión debe tomarse con ‘cabeza fría’, aquí no hay espacio para las emociones, pues a veces resultan malas consejeras. No se puede ser complaciente si las cosas marchan mal; hay que evitar los celos, la vanidad, la desidia, el temor y la pereza.

Fuente: Portafolio

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