Estos son los síntomas si eres un dependiente al sueldo fijo


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Tener 18 años, es la edad de la independencia en la que ya muchos jóvenes suelen dejar de depender de sus padres. Es también la edad en la que buscan su primer empleo, y por ende, obtienen su primer salario.

Es aquí cuando empieza una segunda dependencia, esta vez ya no la que tenían con sus padres, sino una más peligrosa y que amenaza su desarrollo personal y profesional: la dependencia a un sueldo fijo. Aquí te mostramos algunos de los síntomas más comunes de este peligroso mal:

  1. El día que más esperas es el fin de mes

¿Sabes por qué? Porque es el día de pago. A mitad de la quincena o a fin de mes te sientes como un dios, que lo puedes todo, sin embargo, dos o tres días después todas tus revoluciones caen hasta el punto que entras en un amodorramiento profundo. ¿Qué sucedió? Sencillo. Eres un dependiente emocional del salario. Trabajas para el dinero y no para alcanzar tu propósito de vida.

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  1. Un probable despido te causa pánico

Un despido debería ser visto así: como una nueva oportunidad de encontrar nuestro rumbo en la vida. Sin embargo, para ciertas personas, un despido es casi como el fin del mundo. El solo pensar en esa posibilidad les causa depresión. Hay quienes dejan de comer, dejan de salir a la calle o hasta dejan de asearse tras un despido intempestivo. Esta clase de personas no extraña su viejo empleo, sino el dinero seguro que recibía cada mes.

  1. El sueldo se ha convertido en lo más importante para ti

Ya no te importa no visitar a tus padres o dejar a tus amigos de toda la vida en espera de que asistas a alguna de sus reuniones. Lo único importante para ti se ha convertido en trabajar más duro porque quieres recibir un extra a tu salario acostumbrado. Ojo, no decimos que trabajar duro esté mal, lo que exponemos aquí es el hecho que el dinero no es más importante que nuestra vida social.

  1. Tu vida gira en torno a tu sueldo fijo

Éste es el síntoma más peligroso de todos. Tu vida ahora se ha limitado a lo que te permite hacer tu sueldo, ya sea pequeño o ya sea uno muy alto. No te atreves a salir de esa zona porque ni te imaginas otras formas de generar dinero más allá de tu actual empleo. Por eso, siempre visitas los mismos lugares cada fin de semana, te reúnes con la misma gente (tan dependientes como tú), comes lo mismo en el lugar de siempre, tus pasatiempos son los de toda la vida, etc.

  1. Tu vida se está llenando de “si hubiera…”

Y te remuerde la conciencia cada noche. Siempre que ves a otros obteniendo éxito, te surge el mismo pensamiento de “si yo hubiera…” Claro, siempre te quedas en el “hubiera” porque te aterra dar un paso que te aleje de la zona de confort que te da el salario fijo. Te parece demasiado riesgoso atreverte a hacer las cosas que siempre has soñado hacer porque eso acarrearía que dejes tu empleo y, por supuesto, la remuneración mensual que te llega a fin de mes.

Vía: clasicamentalidadmexicana.blogspot.pe / entrepreneur.com
Foto: buzzfeed.com

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