Rutinas y dietas para un cerebro en forma

Entrenar es un hábito que mantenemos para estar bien físicamente. Pero, ¿es posible entrenar nuestro cerebro? No hay máquina en el gimnasio que lo haga ni un deporte específico para ese órgano tan importante de nuestro cuerpo. Sin embargo, existen métodos que te pueden ayudar a agilizar tu cerebro y

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Entrenar es un hábito que mantenemos para estar bien físicamente. Pero, ¿es posible entrenar nuestro cerebro? No hay máquina en el gimnasio que lo haga ni un deporte específico para ese órgano tan importante de nuestro cuerpo. Sin embargo, existen métodos que te pueden ayudar a agilizar tu cerebro y mantenerlo “en forma”. ¿Quieres saber cómo? Pues, vamos a utilizar como ejemplo una rutina de ejercicio físico para que te quede claro.

  1. EL CALENTAMIENTO

¿Usas reloj? ¿O una esclava? ¿O muñequeras? Dirás, “imposible, esas cosas no van a ejercitar mi cerebro”. Por supuesto que no. Sin embargo, son implementos útiles para nuestro objetivo. ¿Eres diestro o zurdo? Supongamos que eres diestro. Pues bien, vamos a ejercitar tu mano izquierda. ¿Y qué tiene que ver tu mano con tu cerebro? Que una  mano es “alimentada” por las fuerzas nerviosas de un hemisferio del cerebro, mientras la otra es ordenada por el otro hemisferio. Ahora, acostúmbrate a hacer algunas tareas simples con tu mano no hábil, desde abrir la puerta hasta coger un vaso.

Otra forma útil para calentar nuestro cerebro es a través de la realización de los sudokus, crucigramas y rompecabezas. Para que estos juegos surtan efecto, debes practicarlos diariamente por un espacio no mayor de 20 minutos.  También algunos juegos de mesa pueden servirte, tales como el ajedrez, las damas, el backgammon, y los que incluyan las populares cartas (ojo, no las de azar).

  1. LA RUTINA

Bueno, ya tu cerebro ha calentado lo suficiente. Es hora de entrenar fuerte y duro. El primer ejercicio de esta rutina es algo complicado. Debes dejar de ver TV y ponerte a leer. ¿Por qué? La TV alimenta el pensamiento lineal, el cerebro entra en estado de reposo debido a que sus contenidos (en un gran porcentaje) están empaquetados de tal forma que el televidente no se ve en la obligación de pensar. En cambio, en la lectura ocurre todo lo contrario. Un lector obliga a su cerebro a utilizar el 100% de su capacidad, incluyendo el pensamiento creativo.

Sin embargo, la lectura también puede convertirse en una rutina peligrosa. Si siempre leemos cierto tipo de lecturas (por ejemplo, solo libros de ciencia ficción), podemos acostumbrar al cerebro a  esas lecturas, y replicar lo que la TV hace con nosotros. Hay que variar los contenidos continuamente. Incluye lecturas sobre historia, arquitectura, economía, informática, etc. La complejidad y la variedad hacen entrenar a nuestro cerebro.

Ahora bien, si tu objetivo es mejorar tu memoria, hay un ejercicio que te ayudará en ese sentido; memorizar fechas, nombres y sucesos. Elige el tema de tu predilección, y comienza a memorizar datos. Verás que al cabo de un tiempo, tu memoria habrá adquirido agilidad y le resultará fácil memorizar cualquier tipo de contenido. Y si quieres alimentar tu capacidad de aprendizaje, comienza por lo sencillo: aprender a tocar guitarra, realizar manualidades, dibujar, escribir, en fin, la lista puede ser interminable.

  1. LA DIETA

Sí, también requieres de una dieta especial para tu cerebro. Contrariamente a la dieta para el entrenamiento físico, la dieta para el cerebro requiere de grasas y azúcares. Claro, hablamos de grasas saludables, no de las grasas que consumes en los fast food. Grasas de los pescados, de las nueces, almendras y del aceite de oliva son fundamentales para el correcto funcionamiento del cerebro. Recuerda que el cerebro es un órgano constituido básicamente por grasas.

El consumo de azúcares no es recomendado a diario. Reserva los azúcares para los días de gran trabajo para tu cerebro. Quizás ya conoces el secreto: un chocolate o un pastelito nos permiten estudiar mejor, horas o minutos antes de un importante examen.

Una recomendación final: siempre aliméntate de la mejor manera en el desayuno. Antioxidantes y vitaminas  deben estar incluidos en tu desayuno diario. Un buen desayuno te permite contar con un cerebro ágil para todo el día.

Vía: civilgeeks.com / es.wikihow.com

Foto: ucla.edu

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