Búsqueda de DNI por Nombre

Fábulas de negocios: El oso perezoso, el tigre y las empanadas

Había una vez un oso perezoso que vivía en un lugar muy transitado de la selva, por allí pasaban los leones cuando salían a hacer ejercicio, las comadrejas daban pequeños paseos por allí y así muchos animales concurrían el lugar.

Un día el perezozo pensó: - Sería buen negocio poner una venta de empanadas aquí, dado que este es un lugar muy transitado.

Al día siguiente al ver el perezozo la gran cantidad de animales que pasaban por allí, pensó nuevamente: - Sería buen negocio poner una venta de empanadas aquí, dado que este es un lugar muy transitado.

A la semana siguiente el perezozo nuevamente…

Ver artículo completo

Oso perezosoHabía una vez un oso perezoso que vivía en un lugar muy transitado de la selva, por allí pasaban los leones cuando salían a hacer ejercicio, las comadrejas daban pequeños paseos por allí y así muchos animales concurrían el lugar.

Un día el perezozo pensó:

– Sería buen negocio poner una venta de empanadas aquí, dado que este es un lugar muy transitado.

Al día siguiente al ver el perezozo la gran cantidad de animales que pasaban por allí, pensó nuevamente:

– Sería buen negocio poner una venta de empanadas aquí, dado que este es un lugar muy transitado.

A la semana siguiente el perezozo nuevamente se asomo y vio una gran cantidad de animales pasando por allí y pensó nuevamente:

– Sería buen negocio poner una venta de empanadas aquí, dado que este es un lugar muy transitado.

A la semana siguiente el perezozo estaba furioso y salió gritando y peleando con el tigre quien había puesto un negocio de venta de empanadas justo en el lugar en que él había pasado semanas pensando en que sería bueno poner este negocio. Pero luego comprendió que lo único que podía hacer era ver como el tigre emprendio el negocio que el con anhelos soñó por semanas pero que no fue capaz de emprender.

Moraleja 1: «Las ideas no valen nada a menos de que hagas algo productivo con ellas».

Moraleja 2: «Tener una buena idea en la cabeza es como tener una linda mascota… Pero muerta, debes darle vida».

Fuente: Negocios y Emprendimiento

Articulos Relacionados