Conoce al emprendedor que construye casas y muebles con botellas de plástico

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Un emprendedor mexicano encontró en las botellas de plástico el mejor sustituto de la madera. Hoy con ese material la gente puede hacer desde sillas hasta construir casas.

Hace nueve años, después de ir a la feria regional del ayuntamiento de Ciudad Hidalgo en el estado de Michoacán, México, Marco Antonio de Marco Flores encontró allí la inspiración y motivación para emprender.

Y esto luego de conocer a Carlos Padilla, que se dedicaba al negocio del reciclaje plástico. Hasta que en el 2008 fundó Recipanel, empresa ecológica que recicla botellas de plástico para hacer paneles que la gente puede comprar para hacer muebles e incluso construir casas.

La clave es que Marco Flores encontró en el polietileno el mejor sustituto de la madera, pues este material es resistente como el concreto, el yeso o la madera, con una vida de 150 años.

Entonces, durante nueve años ha reciclado 100 mil toneladas de plástico con las que ha cumplido su sueño: aportar un grano de arena a favor de la ecología y el reciclado.

Su negocio se vislumbra prometedor pues el mercado del reciclaje en México está valuado en 3 mil millones de dólares anuales, según datos de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), y tiene un crecimiento de 10% al año.

Construir una empresa con plástico

Antes de emprender Marco trabajaba en el área de importaciones y exportaciones de una empresa en Cuernavaca, Morelos. Pero en sus fines de semana le gustaba viajar. En 2006 fue a la feria regional en Michoacán, en donde conoció a su amigo, Carlos Padilla, quien también reciclaba plástico y le transmitió la pasión por la ecología.

Cuando Marco se empezó a involucrar en el tema del reciclado, buscó entre materiales como: papel, cartón, plástico, vidrio o aluminio. Se dio cuenta de que el más óptimo para reciclar era el plástico pues tarda entre 350 y 400 años para desintegrarse. En este material encontró el mejor sustituto de la madera.

Hizo muestras para proyectar ideas y saber cómo aprovechar ese material. Investigó y encontró que pocas empresas se dedican a eso. Pero a Marco no le importó y decidió lanzarse. “Siempre he pensado que entre más empresas se sumen para reciclar es mejor”, asegura el emprendedor.

Así fundó Recipanel, que transforma las botellas de plástico en productos con vida útil, los cuales aportan un beneficio ecológico contrarrestando la tala de árboles.

Marco es licenciado en negocios internacionales pero cuando inició con su negocio, explica, también se dio a la tarea de ser ingeniero. Como no existían máquinas que hicieran este proceso él se tuvo que dar a la tarea de diseñarlas, trabajo que le llevó un año en terminarlo. Corrió con suerte, pues contactó a proveedores en México que hicieran las máquinas y en siete meses la tuvieron lista.

Pero como no tenía conocimiento en estructura empresarial decidió incubarse en el Tecnológico de Monterrey, Campus Cuernavaca por un año. “Ahí me enseñaron a hacer todo: el plan de negocios, de estructura, gestión de recursos y después de un año ya tenía todo armado”, explica.

Sin embargo, durante este tiempo el mayor reto al que se enfrentó, reconoce, fue al de abrir mercado de un producto que nadie conoce. “Los mexicanos estamos acostumbrados a los productos que ya conocemos como es el caso de la madera. Es muy complicado hacer este cambio de algo familiar a algo desconocido, nos tocó labrar piedra y convencer a la gente de que era bueno”, recuerda el emprendedor.

La solución para vencer este obstáculo fue darse a conocer en ferias y exposiciones del sector industrial y de construcción con productos físicos.

De la botella al panel

La creación de las tablas es un proceso artesanal y rústico que consta de un molino, una prensa y un horno. Se tritura la botella de plástico y salen como hojuelas de cereal de un tamaño de un centímetro aproximadamente. Después se deposita en los moldes de acero y se esparce de forma homogénea en donde se calienta el plástico hasta volverlo maleable, para así pasarlo a una prensa que lo compacta, donde permanece 40 minutos.

Lo anterior da como resultado final una tabla de triplay estándar de 1.22 mts x 2.44 mts, con cinco diferentes espesores, igual que la madera.

Recipanel capta el plástico antes de que lleguen a los rellenos sanitarios, a los ríos, mares, lagos, calles y evitan que se queden en otros lugares. Pero no recicla cualquier botella. Sólo se utilizan polietileno de alta densidad, éste se identifica porque cada botella tiene un triángulo en la parte de abajo, con un número, el que él ocupa es el del número dos.

Lo que le otorga un valor agregado que lo hace diferente a la madera: el polietileno no se hincha, no se pudre y tampoco se echa a perder. Incluso es más resistente que la madera.

Marco sabe que no sólo podrá hacer realidad su sueño de lograr un impacto ecológico sino también ayudar a las personas a que puedan reconstruir hasta sus casas de una manera sustentable y a un precio más accesible.

Vía: Entrepreneur

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