Cómo gestionar eficazmente un impago

Los impagos se han convertido en un grave problema para los negocios y donde muchos de ellos han caído en el foso de la bancarrota.

¿Cómo actuar en la práctica ante un impago? Esta es la pregunta clave en el cobro de deudas financieras  Y como sostiene Pere Brachfield, uno de los expertos en morosología, en su "Guía práctica para el recobro de deudas", uno de los puntos clave en la gestión de cobros es anticiparse a los problemas antes de tenerlos encima.

De esta manera, se podrá evitar que la situación se deteriore más de lo inevitable y se pueda…

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Los impagos se han convertido en un grave problema para los negocios y donde muchos de ellos han caído en el foso de la bancarrota. ¿Cómo actuar en la práctica ante un impago?

Esta es la pregunta clave en el cobro de deudas financieras  Y como sostiene Pere Brachfield, uno de los expertos en morosología, en su “Guía práctica para el recobro de deudas”, uno de los puntos clave en la gestión de cobros es anticiparse a los problemas antes de tenerlos encima.

De esta manera, se podrá evitar que la situación se deteriore más de lo inevitable y se pueda comenzar a actuar enseguida tomando aquellas medidas para solucionar el problema.

El especialista señala que la ventaja que tiene el acreedor es que en muy pocos casos las situaciones de morosidad de alto riesgo surgen de un día para otro, sino que la crisis ha pasado por una fase de gestación que puede ser detectada mediante el análisis de ciertas informaciones e indicadores.

Así que generalmente, el moroso emite una serie de señales que presagian los futuros impagos y es responsabilidad del acreedor detectarlas a tiempo. Así que luego de detectarse las señales de alarma, Brachfield propone 8 acciones previas antes de gestionar un impago:

1. Averiguar el motivo real del impago.

2. Documentar la deuda reuniendo documentos mercantiles para demostrar su existencia y su cuantía.

3. Comprobar la situación jurídica del deudor.

4. Renovar el conocimiento de su situación financiera, liquidez, solvencia, moralidad y cumplimiento de sus obligaciones.

5. Averiguar si tiene créditos impagados con otros acreedores.

6. Tomar medidas para educir el riesgo con el deudor como reducir su límite de riesgo y el plazo de pago de sus facturas.

7. Obtener documentos para reforzar la posición jurídica y las garantías de cobro como reconocimientos de deudas y pagarés.

8. Comprobar que el deudor no esté preparando un concurso de acreedores.

Vía: emprendedores.es

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